Conversaciones en Madrid

Veinticuatro entrevistas con personajes de importancia en el Madrid de 1969; artistas, científicos, economistas y políticos de ese momento. Ninguna mujer. El año anterior había tenido lugar en París la rebelión de los estudiantes conocida como Mayo del 68, que tuvo un cierto reflejo en la Universidad madrileña. Dos meses más tarde de la publicación del libro Franco designó -y las Cortes Españolas aceptaron- a don Juan Carlos de Borbón como su sucesor en la Jefatura del Estado a título de Rey. Nixon había sido elegido Presidente de los Estados Unidos y se alargaba la guerra del Vietnam. También en ese mismo año la nave espacial Apolo XI depositó, por primera vez, a un hombre en la luna. Lo que después se conocería como progresismo -el cambio de los valores tradicionales- comenzaba a estar de moda y se manifestaba en un cierto izquierdismo y antimilitarismo. El Ché Guevara había muerto en la selva boliviana y su figura se convertía en icónica para la juventud.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1969
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Animado por el éxito de las Conversaciones en Barcelona el autor publica unas Conversaciones en Madrid. En la Capital están los que de verdad cuentan pero que, por lo mismo, se expresan con mayor cautela. La mayor parte de los entrevistados se mueven en el terreno de las Ciencias o las Artes, lo que les permite tratar sobre sus respectivas profesiones. Los políticos son o han sido Ministros de Franco: López Rodó, Ruiz-Gimenez, Fraga Iribarne y Ullastres. En aquel momento también tiene influencia el periodista y director del diario Pueblo, Emilio Romero, por lo tanto la entrevista con él tiene interés. A los Procuradores en Cortes ni siquiera se les considera políticos.

Dos de los entrevistados, Tierno Galván y López Aranguren, han sido expulsados de la Universidad; ello les permite hablar con libertad... sin salirse de los planteamientos teóricos. También lo hace el Catedrático de Económicas, Ramón Tamames, que a pesar de militar en la izquierda ha sido respetado por el Régimen. El economista Angel Rojo, que llegaría a ser Gobernador del Banco de España con el PSOE, se mueve con gran soltura teórica hablando de la socialización de los medios de producción y del modelo yugoeslavo. También otros entrevistados mantienen discrepancias con el Régimen. Entre estos encontramos a Calvo Serer, que ha visto como le cerraban el diario Madrid del cual era accionista de referencia. El ex-ministro Ruiz-Gimenez dice militar en la Izquierda Democrática por exigencia de su conciencia católica y del Concilio Vaticano II. Por último encontramos a don José María de Areilza, que es monárquico de don Juan de Borbón, el cual continúa en su exilio de Portugal.

Un último grupo se mueve en el ámbito de la Iglesia Católica. Habría que citar nuevamente a Ruiz Gimenez que se dice demócrata-cristiano. El Arzobispo de Madrid-Alcalá tiene que justificarse por ser Procurador en Cortes por designación del Jefe del Estado. Se enfrenta con la politización del clero joven con motivo o excusa del Concilio; sin embargo, otros ven en esta rebeldía del clero un signo de modernidad para el país y la Iglesia. Por último, Paniker entrevista a un teólogo de moda, que nos muestra hasta que punto existe confusión doctrinal en el seno de los teóricos del catolicismo. S.S. Pablo VI acaba de publicar la Encíclica Humanae Vitae en defensa de la vida humana y del matrimonio católico, y la Encíclica veda a los católicos el uso de los anti-conceptivos químicos que comienzan a abrirse paso en el mercado. El llamado Estado del bienestar y la necesidad de elevar el nivel de vida exigen un numerus clausus de población, lo cual pone en primer plano el juicio moral sobre la píldora anticonceptiva. A muchos de los entrevistados se les pedirá opinión sobre la Encíclica y la mayoría se muestra distante y no concernido por la misma.

Pero en 1969 la gran pregunta es: "Y después de Franco ¿qué?". Pronto saldremos de dudas cuando el Caudillo designe como sucesor suyo, a título de Rey, a Don Juan Carlos de Borbón. Algunos de los entrevistados se muestran especialmente tranquilos y clarividentes al respecto, como son los Ministros Alberto Ullastres y Laureano López Rodó. Se encuentran demasiado cerca del poder para no saber a qué atenerse. La legislación emanada del Régimen -opinan- ofrece soluciones para el post-franquismo. Algunos de los entrevistados se encuentran de acuerdo con que en España no caben libertades políticas antes de que los españoles no alcancen una renta per capita de 1000 dólares anuales. Se trata un punto de vista original, pero repetido, que explica que la Transición, seis años después, fuera tan suave.

El libro tiene un interés relativo. Fundamentalmente para lectores interesados en aquella época de la historia de España.