Una letra femenina azul pálido

Viena, 1936. Una mañana, un alto funcionario del ministerio, casado con una belleza y rica dama vienesa, abre una carta. Reconoce la letra azul pálido del sobre. Y esa caligrafía se hunde en su vida rutilante como la hoja de un cuchillo y la disloca de inmediato. Es la letra de una mujer, un amor imposible del pasado, tal vez el único verdadero de toda su vida, y la carta habla de un chico, acaso un hijo ignorado. Esta magistral novela, escrita en 1941 y rescatada ahora con extraordinario éxito en varios países europeos, es un agudo retrato psicológico de un hombre con el «corazón destrozado», de una víctima de su propia cobardía, y un amargo y contundente análisis de la sociedad que ha ahogado su pasión.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1994
144
84-339-6607-0
2015
144
978-84-339-2845
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.53846
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Imagen de Pipa

Breve novela en la que el autor confluye un estudio psicológico de los personajes protagonistas, a la vez que realiza un análisis social de un modo perturbador.
De estructura perfecta, esta historia la escribe el autor cuando ya está en el exilio, en tierras  americanas. Se lee como un amargo gesto de despedida de Viena y de toda la civilización centroeuropea.

Yo he leido la edición de 1994.
El discurso interno que tiene Leónidas, al verse sorprendido en su casa, junto a su coqueta y cuidada mujer, Amelie, por esta carta de una antigua amante, lleva a pensar el calvario en el que puede sumergir la imaginación, o una conciencia de por sí escrupulosa.
Leónidas, mediante un narrador, recuerda su vida, de origen humilde, y con pocas posibilidades de éxito.
Todo empezó con un frac impecable que heredó de un compañero que se suicidó y se lo legó a él.
Las dudas de si abre o no la carta. ¿Preferiría no enterarse de qué quiere ahora? Hubo hace tiempo otra carta que directamente la rompió. Sin leerla.
Amelie se empeña en seguir aparentando que tiene dieciocho años. “No tener hijos es el precio que estamos pagando por esos pechos virginales, piensa de pronto el esposo” (14). León, como le llama su esposa, recoge el correo y se lo lleva. Le arde la carta, que le trae tantos recuerdos, en su bolsillo. Vera, su primer y único amor hacía unos veinte años, hija de un eminente doctor israelita y en cuya casa estuvo un tiempo de preceptor de un hermano enfermo.
Y ahí empieza el largo discurso de sus recuerdos, sus dudas, su curiosidad. Empieza a calcular los riesgos de tener que confesar a Amelie su aventura, cuando apenas llevaba dos años casado con ella.
La vida superficial, rica y acomodada que lleva, peligra. La presencia de esta carta le planteará si vale la pena o no arriesgarse a perderlo todo (riqueza, familia, trabajo, etc….) por un amor que ya daba por perdido. Temores, suposiciones… ¡qué sufrimiento!. Se ve ya antes los Tribunales teniendo que justificar su vida intachable, falsa, de imitación…. “Él nunca había poseído el coraje radical y casi impúdico para buscar la verdad, lo cual se debería probablemente a su origen humilde y a su pobreza de otros tiempos. El miedo, el afán de prosperar y una trémula sobrevaloración de las clases altas habían marcado su juventud. Tuvo que aprenderlo todo a trompicones…” (104)
Y Amelie también tiene su corazón e inteligencia. Las sospechas le llevan a los celos que explotan en una escena casi dramática… pero se arrepiente. No puede entender por qué su marido es tan bueno… ¿tan bueno?
Es un libro interesante, que vale la pena ser leído. Muy bien escrito, a pesar de su brevedad. Recalca que nadie puede vivir dos vidas.
Flota en el ambiente las vísperas de todo el problema de una previsible influencia, luego sería invasión, de Hitler y toda su alarmante política antijudía, aunque lo trata muy suavemente, como algo que aún no les afecta del todo.
Puede ser un buen instrumento en un libro fórum.

 

Imagen de José Ignacio Peláez Albendea

Escritor checo que escribe en lengua alemana (1890-1945). Poeta, dramaturgo, novelista. Amigo de Kafka, Max Brod y Haas. Sus comienzos en poesía le hacen merecer el elogio de Rainer María Rilke

Imagen de Artemi

"Una letra femenina azul pálido" es muy parecida a esa otra novela del mismo autor que leí el año pasado, "Reunión de Bachilleres": un funcionario con la vida arreglada, lleno de rutinas, con una bella esposa y mucho dinero se cree feliz. Pero un día algo pasa, recibe una carta de una amante que tuvo en su juventud, una aventurilla de la que ya se había olvidado. Y empieza a recordar, y la culpa, su culpa, se le representa con toda su verdad, y la necesidad de la expiación para salvar su vida, para justificarse se hace necesaria... Leónidas había entendido leyendo la carta que el joven al que tenía que ayudar era su hijo. No sabía cómo decírselo a Amelie, su mujer. Con ella no tenía hijos, por egoismo, sin duda. Cuando por fin se encuentra con Vera descubre que no es su hijo el joven al que tiene que ayudar, pero descubre también que efectivamente tuvo un hijo, y que murió con dos años y medio. Pero eso a Leónidas ya no le importa tanto. Una novela que, como "Reunión de bachilleres" nos recuerda que la conciencia pasa factura, que lo que hacemos en el presente nos marca y deja una huella que aunque uno quiera borrar no puede. Conciencia, culpa, expiación. Este autor sabía de qué hablaba. Me recuerda mucho a Dostoievsky.

Imagen de Rubito

Agardabilísima obra con tal presisión de palabras e ideas que que no necesita ser larga para constituir, de modo preturbador de puro precisa, un análisis social de una época crítica ya que una protagonista es judía y la obra se sitúa en Viena en 1936.
Además de profunda se lee con soltura y, sobre todo, con avidez.

Imagen de rocio meca

Esta sencilla novela es la historia de un muchacho joven, que proviene de una clase humilde y que consigue llegar a un nivel que jamás hubiera soñado: un trabajo como funcionario, una rica mujer. Sin embargo, a lo largo de su matrimonio permanece separado de su mujer durante un tiempo, el suficiente para enamorarse de Vera, muchacha a la que conoció en sus años de infancia y la que nunca mostró interés por él. Tras entregarse a ella vuelve a la vida cotidiana, engañando a su mujer, engañando a Vera y engañándose a sí mismo.

Tras años, recibe una carta con una letra femenina azul pálido. Rápidamente la identifica con Vera y trata de ocultarla. El abrir esa carta le trae recuerdos de su amor y de su engaño. A pesar de ello su secreto nunca es conocido por su mujer.

Es una novela romántica, donde se muestran las debilidades, las cobardías y la capacidad de la persona de engañar y engañarse, de vivir de una manera poco coherente, tan sólo por llegar a donde se ha llegado.

Imagen de acabrero

Una novela breve, muy bien escrita, con una trama que luego repetirá Zweig. Una vez más la fidelidad matrimonial por medio y la sensación de que el protagonista es un gran egoísta que tiene por encima de todo su posición social y su honor. Se lee muy bien y me parece que os gustará.