Al faro

Publicada en 1927 y dividida en tres espacios temporales, esta novela tiene como hilo conductor la proyectada excursión a un faro cercano, "distante y austero", que sólo llega a realizarse diez años después. Es la excusa para trazar la personalidad de la señora Ramsay, ya en la cincuentena y con ocho hijos, dos aún pequeños. El "éxtasis" que provoca a su alrededor la convierte en el punto de referencia de toda la familia y de los amigos que acuden a la finca de verano de los Ramas. Virginia Woolf penetra en las conciencias de sus personajes, saltando de una a otra, tratando de matizar el cuadro contradictorio, admirable y fascinante de esa mujer que de algún modo cuida de todos. Por encima de la trama, lentísima y circular, cobran importancia las cuestiones que se ponen sobre el tapete: la posibilidad de que la mujer sea artista, el papel de la fama y el elogio en la estima propia, los criterios para juzgar benévolamente o no a una persona, la inocencia y su pérdida inevitable al crecer, la inconsistencia de los estados de ánimo. Un mundo feliz sucede a otro desesperanzado y así sucesivamente: las cuestiones cotidianas se mezclan insidiosamente con los grandes debates, y de pronto la cuestión de si hará buen tiempo mañana se convierte en algo crucial para el futuro de un niño. Como música de fondo suena la convicción de que, perdida la trascendencia, "todo es efímero como el arco iris". Con una admirable técnica narrativa y una sensibilidad fuera de lo común, Virginia Woolf logra en Al faro una de las cumbres de la literatura contemporánea, donde se citan experimentalismo y clasicismo con una armonía que los reconcilia por completo.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2003
241
84-264-1854-8
2011
256
978-84-264-1854
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4
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3.4
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En Al faro, la familia de los Ramsay, compuesta de padre, madre y ocho hijos, habita durante las vacaciones de verano una gran casona a orillas del mar. A lo lejos, al otro lado de la bahía, existe un faro. La familia entera, con excepción del señor Ramsay, sueñan con visitarlo. La excursión a ese lugar, que todos planean, no se realizará sino hasta muchos años después, cuando los niños hayan dejado de serlo y varios de aquellos seres hayan muerto o estén ausentes.
El personaje del señor Ramsay pareciera englobar casi todos los aspectos negativos de Leslie Stephen: hombre racional, insensible, escéptico, tirano, que le niega al sexo opuesto la posibilidad de destacar intelectualmente, pero que al mismo tiempo no puede prescindir de él para afirmar su masculinidad. Si para la construcción del señor Ramsay, Virginia se inspira en la figura de su progenitor, para elaborar a la señora Ramsay, combina las de su madre y de su hermana Vanessa. La señora Ramsay reúne aquellos elementos que una mujer debe poseer: su instinto materno, su capacidad de convertir la más inhóspita casa en un hogar, de administrar y organizar a una familia entera y ser el centro de la misma.
Al faro podría ser el retrato de cualquier pareja, de cualquier núcleo familiar, a través del cual Virginia revisa y exhibe los poderes que ejercen, la madre desde su femineidad y el padre desde lo masculino, así como las repercusiones que esto tiene sobre los distintos miembros que convergen en la familia. Como se puede observar por lo expuesto, Al faro es un texto clave en la producción woolfiana, una novela emblemática, donde la autora repasa su pasado familiar y vuelca aquellas interrogantes que la inquietan: la razón de la vida, el beneficio o la inutilidad de alcanzar una meta y la inevitable muerte.