Carta de batalla por Tirant lo Blanc

Vargas Llosa reune tres ensayos sobre la novela caballeresca del valenciano Joanot Martorell, Tirant lo Blanc, renacentista por el humor e ironía y de gran originalidad por el realismo. Salió una primera edición de este libro en 1969.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1991
0
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de Artemi

Esta obra sirvió como prólogo a la edición publicada en 1969 por Alianza Editorial de la gran novela de caballerías del siglo XV español, "Tirant lo Blanc". Es el primer estudio crítico, sistemático y con una sólida base científica que publica y escribe Vargas Llosa. También es uno de sus ensayos más bellos. Nos encontramos por primera vez con el término tan vagasllosiano de la “novela total”, constante inquietud y búsqueda del propio Vargas llosa en su novelística de los años 70:
“Martorell es el primero de esta estirpe de suplantadores de Dios –Fielding, Balzac, Dickens, Flaubert, Tolstoi, Joyce, Faulkner- que pretenden crear en sus novelas una “realidad total”, el más remoto caso de novelista todopoderoso, desinteresado, omnisciente y ubicuo.” El término de suplantador de Dios o deicida, que utiliza tanto Vargas Llosa aparece por primera vez en esta obra. Y es que los conceptos de “deicidio” y “novela total” tienen mucho que ver, como vamos a ver; lo primero que pretende el peruano es clasificar la novela de Martorell. Para ello va analizando las distintas posibilidades.
“¿Es una novela de caballería? –Comienza preguntándose- “Sí, pero distinta, como han señalado los críticos, es menos inverosímil que las otras…” Efectivamente, si hay un rasgo definidor de las novelas de caballería es su excesiva fantasía y su falta de verosimilitud. Continúa preguntándose si es una novela histórica, y efectivamente Vargas Llosa señala que muchos críticos en su labor de rastrear datos históricos han encontrado muchos episodios e incluso los lugares donde pudo documentarse Martorell, sin embargo no podemos considerar documental una obra que, como él mismo dice, “no diferencia entre lo ocurrido y lo soñado o inventado, que está tan enraizado en el mundo de lo sucedido como en el mundo de lo subjetivo o de lo imaginado”
Prosigue cuestionándose si se puede tratar de una novela militar y aunque como señala en la obra el repertorio estratégico es inagotable, no podemos quedarnos en esta etiqueta siendo tantas las páginas que se dedican en la novela al amor, a las conversaciones y conductas privadas, etc. Por lo tanto quizás sería mejor hablar de una novela costumbrista o social, pero lo desestima a pesar de todo porque “en el gaseoso dominio de los usos y costumbres, el censo de lo cierto y lo falso es mucho más arduo que en el de la historia y la geografía”.
¿Novela erótica?, ¿novela sicológica?, sí, pero ambas las transciende, "Tirant lo Blanc" lo es sin duda todo eso, pero no es solo eso, no es sólo una novela erótica ni es sólo una novela sicológica, sino que es …
Aquí tenemos una primera aproximación al concepto tan repetido luego por el propio Vargas Llosa y por tantos críticos del concepto de “novela total”. En las siguientes páginas desglosa y profundiza en esta explicación y trata de justificar la clasificación final de la novela, que como se ve no es muy convencional.
Por otra parte también aparece el prólogo a la edición a las cartas de batalla de la novela "Tirant lo Blanc". Lo más interesante de este segundo ensayo creo que es la reflexión sobre las formas, sobre cómo lo que a Martorell le interesa, le fascina, no es tanto el combate, la batalla, como el ritual. Sugerente y atractiva lectura.