Controversias Blatchford

Artículos publicados en el "Clarion" en respuesta a las posturas de Blatchford, en los que Chesterton, con elegancia y apasionamiento explica y argumenta su defensa del cristianismo, de la libertad, y en definitiva, de la alegría, frente al triste determinismo de Robert Blatchford.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2007
50
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3
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3.5
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Un amigo que conoce mi afición por el autor me dejó este libro de apenas cincuenta páginas. Controversias Blatchford (Los Libros de Homero, México D.F. 2007) contiene una apasionada defensa del cristianismo, pero apasionada intelectual y literariamente hablando. Si Borges reconocía en el polemista inglés al escritor que quizás le hubiera proporcionado más horas felices, esto es por las artimañas literarias que el escritor utiliza con tanta destreza.
Chesterton comienza una serie de cuatro artículos afirmando que el mejor libro de teología que ha leído es precisamente el de Blatchford, porque son precisamente los argumentos que señala el pensador agnóstico para atacar el cristianismo los que a Chesterton le hacen aferrarse más al cristianismo. De este paradójico punto de partida surge la defensa de Chesterton y su arremetida, tan actual, contra el agnosticismo, el determinismo y el racionalismo simplón, tan común hoy en día, por otra parte.
Sin embargo, el cuarto artículo, "El eterno heroísmo de los arrabales", en el que se indigna con la idea de Blatchford de que en los ambientes humildes y pobres es donde más abunda la suciedad y la bajeza moral, es el que más me gustó. La hermosa defensa del pobre, además de decir mucho de Chesterton, un verdadero socialista (no la caricatura de Blatchford, que se dice socialista) le sirve a G.K. Chesterton para mostrar y demostrar las contradicciones intelectuales de su enemigo (de pensamiento, en realidad eran grandes amigos), en especial las relativas a sus posturas deterministas y agnósticas.