Diario de un hombre de cincuenta años

El Diario de un hombre de cincuenta años, obra de Henry James inédita en español, escrita en 1880 entre Daisy Miller y Retrato de una dama, es una deliciosa «nouvelle» que contiene todos los elementos de misterio, ambigüedad e ironía tan característicos del universo de James, que utilizaba los relatos y las novelas cortas como auténtico taller para sus novelas o aun como modelos para éstas.

Bajo la forma de un diario personal, un quincuagenario de viaje por Florencia anota los episodios de un acontecimiento extraordinario para él: acaba de conocer a la hija de la que fue su amor de juventud casi treinta años antes, y a su pretendiente, un joven inglés, e intuye en esta relación la exacta repetición de su propia historia sentimental. Historia que él había resuelto con una dolorosa ruptura, y en la analogía que ahora establece se empeña en proteger a su alter ego del peligro que lo acecha.

¿Logrará el narrador su propósito? ¿Producen las mismas causas los mismos efectos?¿Tiene sentido proyectar nuestra propia vida en la de los demás? Éstos y otros interrogantes se translucen en esta magistral pieza narrativa, mitad parábola mitad reflexión irónica sobre el destino humano. Un Henry James químicamente puro que no defraudará a sus incondicionales y que maravillará a los que todavía no se han acercado a la prosa del gran maestro de la novela moderna, quien decía que «pintar la vida de las gentes no es nada hasta que no se hayan descrito sus percepciones».

 

 

 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2004
108
978-84-934079-2
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
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Imagen de acabrero

Una historia breve, sencilla, pero llena de sentido y de psicología. Los sentimientos del protagonista aparecen de forma fluída, como un dibujo profundo de su personalidad en muy pocas páginas. Los demás personajes quedan en segundo plano, y aunque toman cierto protagonismo -el joven amigo inglés, la condesa y la hija de la condesa- no llegan a dibujarse totalmente. Es sorprendente cómo consigue el autor, en un relato tan breve meternos tanto en una historia de amor, con sus emociones, dolores y dudas. Merece la pena su lectura, que da, como mucho, para un viaje de ida y vuelta en el metro.