Donde el corazón te lleve

La tercera novela de Susanna Tamaro (Trieste, 1957) ha sido todo un éxito editorial en Italia desde su aparición en 1993. Sólo en 21 semanas se vendieron cerca de trescientos mil ejemplares, cifra insólita para un libro que no tiene nada de llamativo ni espectacular y que no participa, ni mucho menos, de los tópicos ingredientes de los bestsellers más cotizados. Antes, Susanna Tamaro había escrito La testa fra le nuvole, premio Elsa Morante, y Para una voz sola –aparecido en castellano en 1992–, cinco relatos sobre los terrores cotidianos y la presencia de la barbarie y la violencia en las relaciones familiares.
Donde el corazón te lleve es el relato de una singular relación entre una abuela y su joven nieta, ausente de Trieste y residente en Estados Unidos, adonde se ha ido a estudiar. La abuela, cuando intuye que su muerte esta próxima, escribe unas pocas cartas con la intención de hacer un diario: "¿Un testamento? No precisamente: más bien algo que te acompañe a lo largo de los años, algo que podrás leer cada vez que sientas la necesidad de tenerme a tu lado". Poco a poco, sin embargo, estas inocentes cartas sirven a la narradora para abrir su corazón y repasar los momentos más importantes y ocultos de su vida.
En el libro aparecen muchos pensamientos sin orden ni concierto, pero ayudan a establecer con la narradora una entrañable relación. La abuela se lamenta de que sus padres no la dejaran ir a la Universidad, a pesar de sus cualidades y de su preparación intelectual. Su visión del matrimonio es la de "un pequeño infierno doméstico" en el que la falta de entrega y de comprensión conduce a la mediocridad.
Uno de los asuntos que más le cuesta explicar es el episodio de una continuada y oculta infidelidad matrimonial con un médico con el que se identifica plenamente. Fruto de esa relación es una hija problemática y difícil, insegura y enfermiza, que acabará dejándose influir negativamente por un falso psiquiatra y un grupo de irracionales feministas radicales.
La narración está salpicada de pequeños pormenores familiares sobre los años de convivencia entre abuela y nieta. Son detalles emotivos, que favorecen un estilo intimista y auténtico, el apto para la confesión sentimental. La abuela utiliza las cartas para poder avanzar a partir de ahora sin mentiras en la vida, tomando como único termómetro para juzgar sus momentos confusos la voz de la conciencia y los susurros del corazón.
Las referencias a la religión son constantes, pero la abuela no entiende la trascendencia de la fe cristiana: su actitud, matizada con los años, siempre es de suave crítica. Lo que en principio parecían unas simples cartas de despedida acaban siendo el diario de una confesión, aunque, como dice la abuela a su nieta, "tan sólo puedas comprenderme cuando seas mayor".
Adolfo Torrecilla

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1994
187
978-84-322-1754

Barcelona

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Tiempo atrás había leído este libro pero no recordaba su tesis central: que el camino de la vida hay que recorrerlo con el corazón. Es una tesis, una petición de principios, escasamente una demostración; y esta tesis ha de completarse con el conocimiento de lo que son y significan las emociones en la vida humana: un medio para conocerse a sí mismo, no una guía infalible. La autora compara a la persona con un árbol, las raíces serían los sentimientos, el tronco y las ramas la razón. Si el tronco es muy grande y las raíces pequeñas una tormenta podrá derribarlo. Si las raíces son extensas pero carece de ramas -como esos castaños varias veces centenarios- el tronco desnudo a duras penas sobrevive. No es una tesis imponente. Resulta mucho más fácil entender la vida de un modo pragmático y racional: dinero, placer y bienestar, que alcanzar esa plenitud del sentimiento a la que llamamos felicidad y de la que tenemos brevísimas experiencias. La autora la pone en duda y la pospone a la alegría. La felicidad raramente sabemos lo que significa ni cómo conseguirla. La novela está compuesta por las cartas de una abuela a su nieta. Ella, Olga, ha nacido a principios de siglo en el norte de Italia. Contrajo matrimonio con un hombre mayor, viudo. Un matrimonio sin amor en el que no ha habido hijos. La mayor proeza que ha realizado Olga en su vida ha sido tener una hija con otro hombre, el médico de un balneario, sin que su esposo se diera por aludido. Problemática muy Chejov, muy del siglo XIX. La hija, Ilaria, representa la postguerra europea, la segunda mitad del siglo XX. Se lleva mal con su madre y con su padre; asiste a la Universidad donde lo único que ha aprendido ha sido radicalismo, existencialismo y posiblemente izquierdismo, que le lleva a despreciar lo que considera una actitud burguesa de su madre ante la vida. Se deja guiar y engañar por diversos gurús (ver "Testimonio materno" de Elena Soriano) y vuelve embarazada de un viaje a Turquía. Finalmente muere en un accidente de tráfico. La niña crecerá junto a su abuela. Es un calco de la madre: rebelde, se ha marchado a estudiar a los Estados Unidos. Las cartas de Olga son el balance de una vida y una despedida hacia su nieta. No las va a enviar y ésta las encontrará cuando vuelva a casa. El cristianismo se trata de una forma distante y crítica, como un refugio en los malos momentos de la vida. La novela es bastante coherente, pero para nosotros "agua pasada". Muy del siglo XX, del cual constituye un testimonio y como tal sobrevivirá. Escasamente constructiva, plantea las preguntas pero carece de respuestas: sabemos que hemos sido infelices pero no el porqué; por si acaso déjate llevar por el corazón. Lo mejor es la prosa de Susanna Tamaro a base de frases cortas, punto y seguido. Aporta claridad de expresión pero acaba mareando un poco. El título en italiano: "Ve a donde el corazón te lleve" es más completo y significativo que el título en español que ha prescindido del verbo.

Imagen de Azafrán

Una abuela que ha criado a su única nieta, de su fallecida única hija, escribe un diario –del 16 de noviembre al 22 de diciembre- para contarle todo aquello que la barrera generacional impidió decir. Durante los años de adolescencia, su nieta, que ahora ha alcanzado la mayoría de edad y ha decidido partir para América, y ella no han sido capaces de establecer un diálogo a través del cual las experiencias de la vida de la abuela y las de la madre desaparecida pudieran enriquecer el mundo afectivo de la nieta.

Por eso la abuela decide contarle por escrito todo aquello que teme que quede para siempre silenciado en caso de que ella muera antes del regreso de su nieta.

La novela comienza con un recuerdo de la infancia de la nieta: la elección del perro, Buck, en la perrera municipal. Esta es la excusa para comenzar la explicación de toda una vida, mejor de la vida de varias generaciones de mujeres de la familia.

La abuela intenta explicar a la nieta los cambios brutales en la manera de vivir y de actuar de las mujeres del siglo XX. Para ello se remonta a la vida de su madre, la bisabuela, quien se casó para dar una heredera a su familia, pero que desconoció totalmente el significado del amor en el matrimonio. Lo mismo le ocurrió a ella misma, quien había deseado estudiar en la universidad pero sus padres no le dieron el permiso y que pensaba que el hombre que le pidió en matrimonio lo hacía porque realmente la quería. Poco después descubre que no dejó de ser el suyo, un matrimonio de “conveniencia empresarial”. La falta de entusiasmo y de relación íntima entre los esposos impedía la llegada del heredero. Así que ella fue enviada a un Balneario para relajarse. Allí trabó amistad con el médico que la atendía y alejada del hogar y sola se enamoró de él. Al siguiente año, con mayor intimidad entre médico y clienta, quedó embarazada y su marido creyó que la niña era suya.
Mantenía correspondencia con el médico que también era casado y se veían aprovechando algún congreso de latín al que ella podía acudir y que hacían coincidir con algún congreso de médicos. Ella amaba a la niña porque amaba al padre de la niña. Pero el médico falleció en un accidente de tráfico y a partir de ese momento, la depresión que sufrió se transformó en indiferencia para su hija que empezó a sufrir alejamiento de su madre. La hija reaccionó con una conducta de rebeldía que con los años se transformó en ausencia de casa y vida en completo libertinaje. Así fue concebida la nieta. El padre adoptivo sufrió un proceso de ausencia mental hasta morir en un hospital. Poco antes de morir gritaba que las manos de la niña eran completamente diferentes a todas las manos de los distintos miembros de la familia.

Tras algunos años, recibió la visita de su hija que como en otras ocasiones consiguió exasperarla. En la discusión, sin haber pensado en las consecuencias, le dijo a su hija que no era hija de su marido. Esta revelación crispó de tal manera a su hija que sufrió un accidente de tráfico y murió pocos días después. Por esa razón nieta y abuela vivían juntas.

Relato que en muchos momentos alcanza el lirismo poético.

Imagen de Guille

"Donde el corazón te lleve" es la novela de la escritora Susana Tamaro que explora los sentimientos humanos a través del recuerdo y la experiencia vivida para convertirlos en historias que, aún su condición de pasado, arrancan todavía pedazos del alma para materializarlos en una lágrima por cada uno de los sentimientos que se añoran y que se guardan como preciados tesoros: de nada valen las posesiones materiales, ante las puertas de la muerte lo único que te queda entre las manos es lo que has vivido, lo que has reído y llorado, lo que has amado, tenido y perdido...
Olga, una anciana, ante la ausencia de su nieta a la que ha cuidado como a una hija y que partió a América, en las puertas de la muerte deja testimonio de su vida en forma de diario donde narra toda una sinopsis de su vida, de su pequeña existencia, pero que desprende un cúmulo se sentimientos y sensaciones que conmueven y emocionan por su grandiosidad emotiva.
Cuatro generaciones de mujeres son retratadas pues por la anciana para justificar el por qué de los actos y los carácteres de la línea sucesiva: se intenta conocer al individuo a través de su pasado, de su entorno y lo que ha observado.
Son 4 eslabones de la existencia de la familia, 4 mujeres diferentes separadas por un océano de tiempo, con sus peculiaridades pero que vienen marcadas por su época y costumbres: la madre de Olga, la misma Olga, la hija de Olga y la nieta de Olga.
Sus esperanzas, sus anhelos, sus acciones, sus defectos, sus comportamientos, sus amores... pero sobre todo su forma de entender el mundo, la existencia humana y la complejidad de las relaciones que se establecen entre los seres humanos. Un testimonio brillante narrado con una prosa magistral, mezclando la sencillez de lo cotidiano con las reflexiones más profundas, los pensamientos más arenosos y agitados junto con las pasiones y los arrebatos humanos.
Una historia tierna y sincera, que arranca admiración por su destreza y sencillez melancólica y errante, por su humanidad y cotidianeidad que desprende cercanía y calor humano: no es una gran historia, sino que es la historia de todos nosotros, parte de nuestra existencia late con fuerza en esta novela con tintes intimistas, sosegados con una percepción del sentimiento humano soberbio: vibrantes momentos son narrados con una sensibilidad especial, pero no barrocos de sensiblería fácil y gratuita, sino con gran realismo y naturalidad.
Una prosa inteligente capaz de romper las barreras del tiempo y pulverizar su abismo, de transportarnos hasta sus umbrales y hacernos sentir el latir de una vida que busca su camino y un rincón donde morar las penas.