Dos ciudades

En 1945, cuando Adam Zagajewski contaba cuatro meses de edad, su ciudad natal (Lvov) fue incorporada a la URSS y su familia obligada a mudarse a una antigua población alemana (Gliwice) que Polonia acababa de anexionarse. En una Europa marcada por el totalitarismo, la contradicción y el desarraigo, aquellas gentes desplazadas contra su voluntad se convirtieron en «inmigrantes que, no obstante, nunca habían abandonado su país». De aquella experiencia nace esta reflexión lúcida, veraz y valiente, que trata de aúnar los dos polos que estas dos ciudades representan: el de un espacio mítico, aunque sorprendentemente doméstico, cálido y acogedor, y el de una realidad hostil y poco generosa, quién sabe si representación simbólica de la tensión poética. Este ensayo ha despertado el entusiasmo unánime de la crítica. Susan Sontag lo celebró con estas palabras: «Leer Dos ciudades supone disfrutar de un recorrido por una mente maravillosa», y John Ashbery lo definió sencillamente como «un libro extraordinario».

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2006
304
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Imagen de Ran

Tenemos ante nosotros una obra excepcional, en la que el autor va desvelando sus sentimientos, su pensamiento acerca de la época que le ha tocado vivir: el totalitarismo nazi y la dominación comunista. Lo hace a través de sus vivencias, como persona deportada, como joven poeta, etc. Nos introduce en un mundo interior rico y lúcido, con una prosa cuidada y tersa, de una sencillez cautivadora.

Presentan especial interés aquellos relatos en los que rememora el periodo comunista desde dentro: igualitarismo, totalitarismo, pesimismo, desarraigo, falta de esperanza, quedar absorbidos por la Historia absoluta donde no cuenta la persona, etc.

La obra, en definitiva, nos hace disfrutar de un itinerario espiritual de una mente maravillosa.