El Doctor Ortiz de Landázuri

Síntesis de la vida y virtudes de don Eduardo Ortiz de Landázuri, médico, esposo, padre de familia y miembro supernumerario del Opus Dei. Biografía y testimonio de las personas que le trataron. Falleció el 20 de mayo de 1985 y el 11 de diciembre de 1999 el Arzobispo de Pamplona abrió el Proceso de beatificación y canonización del Siervo de Dios.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1999
213
978-84-8239-138

Colección testimonios. Subtítulo: Un hombre de ciencia al encuentro con Dios.

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De las virtudes de don Eduardo Ortiz de Landázuri recogidas en esta biografía yo destacaría tres: Trabajó como un burro, quiso a los demás y supo prepararse para bien morir. Pienso que sólo por ésta última enseñanza ya vale la pena leer el libro. La guerra civil española, en la que su padre y varios tíos militares murieron fusilados, fue para él una buena escuela de sufrimiento, que sin embargo no dejó en su alma un poso de amargura. El tercero de sus hijos, el que llevaba su nombre: Eduardito, nació con una lesión cerebral que le provocaba violentos arrebatos de ira y le hacía difícil de tratar. Don Eduardo nunca se rebeló contra esta situación sino que afirmaba: "Este hijo nos ha salvado a todos", y también: "Si no fuera por su enfermedad sería el más listo, el mejor". Don Eduardo fue un ejemplo, junto con su esposa Laura, de cómo un hombre que trabajaba doce o catorce horas diarias también era capaz de atender y educar a sus siete hijos. Cuenta una de ellas: "Todos los días iba a Misa a las siete y media de la mañana, nunca me pidió que le acompañara pero su ejemplo me arrastró". También fue un modelo del recto ejercicio de la Medicina. En Granada, donde fue Vice-rector, tenía unos ingresos económicos altos de su consulta privada, pero al trasladarse a Pamplona abandonó la medicina privada para dedicarse plenamente a la Universidad. Al final de su vida comentaba a un periodista: "Si yo no hubiese conocido el Opus Dei ahora no valdría dos duros. Hubiese seguido en Granada y me hubiera comprado un cortijo y una finca con olivos, como hacían mis compañeros". Dios y el fundador del Opus Dei le encomendaron una tarea gigante: levantar, junto con otras personas, la Facultad de Medicina y la Clínica de la Universidad de Navarra, pero es que él tenía un carácter gigante formado en el trabajo, en la sencillez y en la obediencia. En una ocasión su maestro, don Carlos Jiménez Díaz, le preguntó que qué prefería: si ser santo o alcanzar el Premio Nobel de Medicina, y don Eduardo le contestó que los dos objetivos no eran incompatibles y que para ser santo había que trabajar tanto como para obtener un Premio Nobel. Don Eduardo Ortiz de Landázuri falleció el 20 de mayo de 1985 en la Clínica que él mismo había promovido.