El niño bisiesto

A sus diez años, Daniel se siente diferente a los demás porque ha nacido un 29 de febrero; por eso en el colegio le apodan Bisiesto. Este libro es un relato en primera persona de sus experiencias, pensamientos y emociones: desde la rebeldía a la incomprensión, pasando por el despertar del amor, hasta la reafirmación de la amistad. Por encima de todo, es un texto tremendamente divertido, contado con la frescura de un niño. Desborda humor, imaginación e ironía; narra situaciones cotidianas que a veces se complican. Destaca también por las numerosas referencias cinematográficas y literarias, que remiten a la lectura de los clásicos

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
104
978848464975

Ilustrado por Federico Delicado

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Daniel, el protagonista de esta historia, ha nacido un 29 de febrero y solamente puede celebrar el día de su nacimiento cada cuatro años. Cuando se nace ese día, uno puede tener buena o mala suerte, pero siempre será una persona diferente a las demás, un “bisiesto”. Este Daniel (como Daniel el travieso o el pequeño Nicolás) se verá enredado en situaciones inauditas, incluso peligrosas, pero las resolverá  con mucho ingenio y grandes dosis de humor.
Narrada en primera persona por el protagonista, la acción se presenta focalizada desde la perspectiva de un niño de diez años tanto en los temas (acoso escolar, rebeldía, marginalidad, incomprensión, amistad) como en el lenguaje, que en algunas ocasiones resulta excesivamente coloquial con palabras como tío, piba, gili, etc. Además, en el relato se alude continuamente al lector, a través de la segunda persona, de tal manera que los niños lectores se sentirán implicados aún más en la historia.
Por último, cabe destacar la presencia y la referencia continua a grandes obras de la literatura, tanto clásicos españoles como “Don Quijote”, “Platero” o “Fuenteovejuna”, como novelas de aventuras tradicionales que actualmente forman parte del canon literario juvenil: “La isla del tesoro”, “Los viajes de Gulliver”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, que pueden suscitar el interés y servir de motivación para nuevas lecturas; porque, como dice el autor: “Mientras  haya libros, nadie se sentirá solo”.