El siciliano

Historia de Salvatore Giuliano (1922-1950), bandido siciliano que pretendió plantar cara a la Mafia y fue eliminado por la Policía con la colaboración de aquella. El autor la relaciona con sus novelas anteriores sobre la familia Corleone.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1994
416
84-473-0595-3

Original de 1984.

Valoración CDL
2
Valoración Socios
2
Average: 2 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

2
Tema(s): 

Libros relacionados

Comentarios

Imagen de enc

No se trata propiamente de una novela sino de la historia de Salvatore Giuliano, un personaje histórico al que el autor pretende relacionar con la familia  Corleone, protagonistas de "El padrino". La parte novelada carece de interés y son casi doscientas páginas. Por el contrario, la historia de Salvatore Giuliano interesa en cuanto que es histórica. Fue una figura anacrónica que comenzó a operar en Sicilia después de la Segunda Guerra Mundial, y se presentaba como un Robin Hood que robaba a los ricos para dar a los pobres. Con esa imagen se hizo popular en la isla.

No obstante, la hazaña más conocida de Giuliano fue disparar con ametralladoras sobre una concentración de campesinos de izquierdas. Tuvo lugar en 1948 y su finalidad era ayudar a que la Democracia Cristiana ganara las elecciones. El siciliano actuaba por encargo del jefe de la Mafia y no pretendía matar a nadie, sólo asustar a los concentrados; pero el capo mafioso había sobornado a uno de los lugartenientes de Giuliano para que disparara realmente sobre la multitud. Desde entonces el bandido, que se pretendía un benefactor del pueblo, odiaba al mafioso e intentaba matarle.

En la parte novelada Michael Corleone trata de ayudar al bandido a abandonar la isla. Su finalidad última era hacerse con el testamento de Giuliano, unos papeles en los que éste tenía documentadas las relaciones entre Mafia y Democracia Cristiana. La persona de don Tomasino Croce, don Croce Malo, jefe de la Mafia en aquellos años, es el pseudónimo de un personaje histórico cuya identidad desconocemos. El autor presenta a Trezza, Ministro del Interior y posteriormente Jefe de Gobierno, como obediente a las órdenes de don Croce Malo. En su día se pretendió identificar al ministro Giulio Andreotti con ese personaje vinculado a la Mafia. El autor reproduce otros tópicos (hechos más o menos conocidos, pero imposibles de demostrar) como la colaboración de un convento de franciscanos con los jefes mafiosos.

En conclusión, se trata de una novela de denuncia de hechos de aquella época, aunque muy poco interesante.