Iconografía y arte cristiano

Existe un vasto patrimonio de la humanidad que puede ser encuadrado en el epígrafe de iconografía y arte cristiano. Este diccionario, creado como instrumento a la par analítico y sintético para introducir en una lectura histórico-crítica actualizada y pertinente del arte cristiano, explora el origen y significado de ese vasto patrimonio.

El análisis se centra en las obras de arte, desde el ajuar litúrgico y el objeto devocional más pequeño hasta la más monumental edificación, pero no olvida el tamiz teológico de fondo, la vida de la comunidad eclesial y las reformas litúrgicas del siglo XX, ni desatiende a la historia del arte ni a la historia del cristianismo, a las principales corrientes y estilos artísticos, a los lugares que en sí mismos son centros de cristiandad.

Con más de 500 voces, este diccionario, en el que han colaborado los autores de mayor prestigio, ofrece una visión de conjunto, abierta y plural, de la historia del arte cristiano y de la vivencia de la fe de personas y pueblos a lo largo de los siglos. Incluye índices de lugares y de nombres.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2012
1632

Diccionarios San Pablo

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de JOL

Entre las voces de este diccionario pueden ser destacadas aquellas con mayor densidad teológica y artística como: Cristo, María, Liturgia, Arte contemporáneo; Jerusalén, Sacramentos, Símbolo, Confesonario; y las referentes a los periodos artísticos etc. De este modo proporciona claves iconográficas para interpretar bien otras voces más sencillas referidas al ajuar litúrgico, al arte sacro o a los edificios de culto. Se comprende el acento iconográfico del Diccionario aunque no le vendría mal haber abundado con sencillez y más actualidad en algunos contenidos teológicos.

En la Presentación, donde los editores recuerdan ideas de Guardini, de Le Goff, y de von Balthasar, manifestando el propósito de marcar un nexo unificador entre arte, historia, fe y cultura cristiana. Por cierto, que la redacción de esta introducción aparece bastante dependiente del italiano, resultando algo farragosa y de no fácil lectura. También merece ser observado que el Diccionario es una obra principalmente italiana, cuya primera edición es del 2002, y por tanto apenas hay aportaciones de expertos anglosajones, alemanes o españoles.