Juan XXIII. Una vocación frustrada

Un breve retrato del Papa Bueno. Desde su infancia y juventud y la vocación al sacerdocio, hasta su elección al Pontificado, pasando por sus experiencias muy diversas como obispo y como nuncio en diversos países.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2001
223
84-8460-144-9
  • Materia: B. de personajes religiosos
  • Encuadernación: Cartoné
  • Colección: Biografías
  • Idioma: Español
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 "El hombre propone y Dios dispone". Esta fue un poco la tónica en la vida de Juan XXIII, el Papa bueno, el Papa del Concilio. Desde los inicios de su vocación sacerdotal soñaba con ser un cura de pueblo, de trato directo con los feligreses, de catequesis... Pero Dios dispuso de su vida de otra manera.
José Luis Olaizola hace una magnífica biografía en boca de Juan XXIII, un Papa de nuestro tiempo para nuestro tiempo.

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Juan XXIII, el Papa humilde o el Papa bueno, que de ambas formas era conocido, sigue siendo considerado el Papa del Concilio por la gran trascendencia que el Vaticano II ha tenido y tendrá en la Iglesia contemporánea y en la del futuro. Además, participó como enfermero en la Primera Guerra Mundial, fue delegado apostólico en Bulgaria, Grecia y Turquía -donde ayudó a salvar a muchos judíos de las garras del nazismo-, así como nuncio en París, patriarca de Venecia...

A la hora de su muerte, desfilan por su mente las personas a las que quiso y confía en que se le abrirán las puertas del Cielo, no por lo que hizo, sino por lo que amó. Su familia y sobre todo su madre, el tío Zaverio, el párroco don Rebuzzini, el obispo Tedeschi, la niña Catalina Hudson, enferma de leucemia, que tanto le impresionó, su fiel secretario Loris Capovilla... y al fondo, un paisaje recurrente: la ladera sagrada de Sotto il Monte, el pueblo donde nació.

José Luis Olaizola ha investigado el "Diario del alma" de Juan XXIII, las cartas a familiares e incluso su testamento espiritual, para recrear, en primera persona y con un estilo sencillo y emocionado, la peripecia vital de este gran hombre que nació con vocación de cura de aldea y terminó siendo Papa por obediencia.