La aventura del tocador de señoras

El innominado y loco protagonista de dos obras anteriores del autor sale del manicomio en que vivía y comienza a trabajar en una peluquería barcelonesa, propiedad de su cuñado. Allí, una cliente le pide que sustraiga unos documentos del despacho de su padre para que éste pueda eludir una investigación judicial, a lo que él accede, involucrándose en una serie de descabellados acontecimientos. La obra, bien escrita, es una sátira social ingeniosa y divertida.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2006
382
9788432217036

Edición económica.

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.083332
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Imagen de Pipa

Divertida novela, ácida, de aventuras. Vocabulario rico.

El protagonista, recién salido del manicomio, acude a  su cuñado para  conseguir trabajo. Y  este se lo da, poniéndole al frente de una peluquería de un barrio popular.

Muchos de los días apenas entra un cliente.

Pero sin buscarlo, se ve envuelto en una enloquecida aventura entre estafadores, asesinos y otros desalmados.

Hay trama, muchos personajes bien descritos por el propio protagonista sin nombre, pero dentro de una forma caricaturesca, irónica, cómica, donde bulle la acción a la vez la sinvergonzonería y la picaresca.

Con un vocabulario entre culto e irreverente, con momentos de blasfemia y ordinariez.

Sin remordimientos, con el que te ríes, de puro disparate, cada cual va a lo suyo, tratando de manipular al de al lado. Nada es lo que parece. Engaño, robo, mentira, estafa, venganza, enredo. Solo la "inocencia" y pobreza a tope del protagonista le exculpa de todo este "lío", con el que te ries, de puro disparate.

Efecto teatral y divertido que muestra la humanidad de los personajes.

Imagen de enc

Novela de humor y enredo, tercera del "detective sin nombre". En esta ocasión el detective ejerce como peluquero en el local "El Tocador de Señoras", de Barcelona. Como en otras novelas el autor se burla de la llamada "burguesía catalana", de la cual señala cómo ha hecho su dinero por procedimientos poco legales (un ejemplo en la vida real podría ser el Molt Honorable Don Jordi Pujol, aunque no aparezca en la novela; sí aparece sin embargo un Alcalde de Barcelona). Para compensar esta crítica a sus paisanos, Mendoza denomina la empresa fundada por el asesinado señor Pardalot "El caco español, S.L." (ya se sabe: "España nos roba").

Mendoza había publicado la novela anterior sobre el detective sin nombre en 1982, diez y nueve años antes; ahora reduce el papel que en aquella asignaba a los marginados sociales compensándolos con la citada alta burguesía; también prescinde de imitar el habla sincopada de los naturales del sur de España. Incorpora, sin embargo, a los inmigrantes no españoles y así aparece un chofer negro llamado Magnolio, un bar de senegaleses, las domésticas dominicanas y un lavandero indio.

En alguna ocasión Mendoza se ha declarado cervantista, y el humor de esta novela lo es; un humor absurdo e inofensivo. El autor juega con los personajes, con el argumento, las palabras y la escritura. Por ejemplo "el tocador de señoras" no es una persona, como se podría pensar, sino una peluquería. Imaginamos al autor disfrutar escribiéndola y el lector lo hará al leerla. Su estilo está muy logrado. De las novelas que he leído de Eduardo Mendoza es la mejor, junto con "La verdad sobre el caso Savolta".

Imagen de raranega

Al principio del libro, éste me apreció absolutamente loco, y no me enteraba de nada. Pero a las pocas páginas vas entrado en esta descabellada y divestidísima novela, donde los personajes parecen caricaturas de algunos sectores de la sociedad española. Hay una parte de un capítulo del libro, en el que un apartamento de una sola habitación, parece el camarote de los hermanos Marx. No había leído nada de este autor, pero como tenga otros títulos de este estilo, me los leeré.

Imagen de Guille

Se trata de una divertidísima novela, que viene a ser la tercera parte de una especie de trilogía satírica que comenzó con "El misterio de la cripta embrujada", seguida de "El laberinto de las aceitunas".

Su hilo conector es el inolvidable protagonista, el ya conocido personaje, que en esta obra sale del manicomio, donde había estado años y empieza a trabajar como peluquero en un barrio de Barcelona, en los años noventa. A causa, de una favor que hace a uno de sus clientes, se ve involucrado en un caso de asesinato, que le obliga a convertirse en detective, para salvar su propio pellejo.

La obra tiene una estructura de enredo policial que hace que se asemeje a una novela de género policiaco, pero Mendoza lleva los registros de sátira moral y crítica social hasta extremos.

Este autor barcelonés escribe con un estilo divertido e ingenioso, una acción coherente y una trama cuidada, que no deja que el lector pare de leer.