La joven de la perla

Chevalier reconstruye la vida del pintor holandés Johanes Vermeer, recreando con verosimilitud el ambiente de Delft en el siglo XVIII. La protagonista es Griet, una joven sirvienta que recuerda los años en los que trabajó en casa del pintor; ella es, para la autora, la inspiradora del célebre retrato del mismo nombre que la novela.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2002
84-8346-444-1
Valoración CDL
2
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2.6
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Imagen de rocio meca

En la segunda mitad del siglo XVII, el pintor holandés Jahannes Vermeer inmortalizó en una tela a una bella muchacha adornada con un turbante y un pendiente de perla. Sus labios parecen esbozar una sonrisa sensual, pero sus ojos irradian la tristeza más profunda. Conocido como la "Mona Lisa holandesa", detrás de ese enigmático rostro se esconde Griet, una joven de origen humilde que a los dieciséis años entre a trabajar como doncella en casa del artista a cambio de un mísero salario. Su extraordinaria sensibilidad y el cuidado que pone en todo lo que toca atraen al maestro, quien poco a poco la introduce en su mundo, un paraíso inundado por una luz mágica y poblado por criaturas femeninas de singular belleza. La joven de la perla es la historia de una fascinación, de cómo surge un sentimiento que se mueve entre la admiración y el amor. La luz en los ojos de Griet, la sirvienta convertida en musa, encierra el misterio más profundo en el proceso de creación de una obra de arte. Tracy Chevalier evoca la vida cotidiana en el siglo XVII holandés en esta hermosa novela sobre el despertar a la vida y al arte.

Imagen de JOL

En edición de bolsillo vuelve aparece ahora esta obra que tiene por subtítulo "La historia de una fascinación", que require cierte formación y puede enseñar que la ilusión supera la dureza de una vida. En la segunda mitad del siglo XVII el pintor holandés J.Vermeere inmortalizó en una tela a una bella muchacha adornada con un turbante y un pendiente de perla. La autora da vida ficticia a una joven pobre que entrar a trabajar, en las condiciones de entonces, en casa del artista. Ciertamente es la historia de una fascinación: de cómo la joven se siente atraída por el mundo de luz del artista; el misterio de la persona que sufre y busca un sentido más elevado para su vida y colabora en la creación de una obra de arte. La autora se mete en el corazón de esta muchacha que nos conmueve, a la vez que evoca la vida cotidiana del siglo XVII holandés: la pobreza de la joven, su soledad, sus fatigas y trabajos, sus poco rectas concesiones amorosas con un joven que será su marido, pero también nos ayuda a crecer en sensibilidad hacia los demás y a valorar las grandes ventajas de hoy, y quizá a comprender que sólo la ilusión impide permanecer en el barro.