Las rosas de Stalin

En los años previos a la Segunda Guerra Mundial, un gran número de personas de ideología comunista volvió los ojos hacia la Unión Soviética, baluarte de lo que amaban y defendían. Pero una vez allí, a menudo fueron acusados de espionaje o contrarrevolución y enviados a los campos de trabajo de Siberia. Es el caso de Margarete Buber-Neumann, esposa de un miembro del Partido Comunista alemán que huyó a la URSS, donde en 1937 fue arrestado y donde su mujer le vio por última vez. Un año más tarde comenzaría el calvario de la propia Margerete, condenada a cinco años en campos de trabajo. De Siberia fue trasladada al campo de concentración nazi de Ravensbrck, ya en su propia tierra, pero no por eso menos cruel ni humillante.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2016
340
978-84-16495-39
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3

Comentarios

Imagen de JOL

Esta especie de biografía está basada en las numerosas cartas, escritos y libros publicados por Svetlana Allilúyeva, la única hija del dictador Stalin. El lector descubrirá a una mujer culta traumatizada en busca de estabilidad y de libertad, casi imposibles para ella; aprisionada por la sombra de su padre Stalin y del régimen comunista cuando él murió. Vio demasiada sangre, gulag y violencia. Se enamoró de varios hombres, tuvo un hijo y una hija a los que amaba de verdad, pero los perdió cuando huyó pidiendo asilo político en Estados Unidos, y ya no quisieron saber nada de ella.

Es conocido el revuelo internacional que se organizó al instalarse en Estados Unidos, y la tensión generada entonces entre las dos granes potencias. Conoció el amor sobre todo con un intelectual indio que murió pronto, aunque ella pudo encontrar parte de la felicidad con él y descubriendo los valores de la India. Tuvo buenas oportunidades para su educación y cultura por ser quien era, y fue más mediática de lo que deseaba. Una mujer de corazón pero con los sentimientos alterados e infeliz. Son las huellas de la dictadura implacable de Stalin con todo un pueblo, y la obsesión del régimen por imponer el comunismo en el mundo entero.