Lo que olvidamos

«Muchas tardes vengo aquí, traspaso la cancela, atravieso el pequeño jardín y entro en el edificio de la residencia donde ahora vive mi madre, esa mujer que ya no recuerda que soy su hija. Suele alegrarse de verme: intuye que soy alguien querido, aunque no sepa con certeza quién. Me ha olvidado a mí, como ha olvidado la mayor parte de su propia vida.

Parece ensimismada. Podría pensarse que cualquier comunicación es imposible. Pero en estas tardes en que nos sentamos juntas se ha ido desarrollando entre nosotras una nueva relación, otra forma de comunicarnos. Su sinrazón nos ha abierto la puerta a una vida nueva. En medio de su desmemoria, afloran fugazmente nombres antiguos, palabras que atraen la evocación de cosas que nos sucedieron, recuerdos compartidos. Y esas pequeñas ráfagas del pasado hacen que yo misma recupere muchas cosas que había olvidado.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2016
168
978-84-339-9821
Valoración CDL
3
Valoración Socios
2.666668
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Comentarios

Imagen de quicom

 Lo mejor el título
No puede tener mejor título; es más no puede tener otro título. Porque explica lo que hay: una secuencia de recuerdos inconexos unos con otros al hilo del motivo principal del argumento: una hija que lleva a una residencia  a su madre enferma de Alzheimer.
La pluma es buena y , en este sentido se lee con gusto, pero en lo que se refiere a la trama, es difícil considerarla en el género de novela -con argumento, diálogos y personajes interesantes- sino más bien es un monólogo largo sobre acontecimientos recientes en la vida de la hija de la protagonista, con algunas reflexiones que no aportan mucho a un lector mínimamente formado.
Pienso que es no un libro para leer para aquel que no tenga mucho tiempo y deba seleccionar bien sus lecturas. Esperemos que con el tiempo mejore la claridad de la narración...pienos que promete a medio plazo. Esperaremos.

 

Imagen de Pipa

Muy bien escrita. Recuerda a la forma de “diario”, aunque no lo sea.. Tiene algo de melancólico y filosófico.

En realidad es una narración testimonial, escrita en primera persona, de forma atractiva. Numerados los mini-capítulos- como puntos de una tesis, se hace fácil su lectura. En ellos va desglosando su experiencia de relación con su madre, a partir de que ésta sufra la enfermedad.

Como toda narración testimonial es opinable. Pero sin duda aporta una visión positiva del asunto, y un ejercicio de virtudes humanas encomiable.

No obstante, hay que tener en cuenta que no hay que buscar en este libro respuestas de lo que es el alzeimer o sus tratamientos. No va por ahí la narración. Es un testimonio vital donde la desmemoria de una madre sirve para el recuerdo y la revitalización de la memoria de la hija. Una hija más bien educada en la España de los años cincuenta- sesenta, con una visión racionalista y afectiva de las cosas, más que trascendental, algo laicista. Las pocas menciones religiosas que aporta son más bien escasas y ridiculizando suavemente el tema, aunque describe la confusión moral en una época un tanto “moralizante” que llevaba a la duda de las conciencias (por ejemplo cap. 72, sobre la culpa, la conciencia, la confesión (p. 154)…).

A veces todos estos recuerdos la hace crítica y dura con los padres antaño, aunque ahora todo ello lo convierta en ternura. Pero de ellos llega a decir “Fueron padres, madres, posesivos, agobiantes, dominadores; quisieron someter nuestra voluntad y nuestros actos a sus leyes, prevaliéndose de una autoridad que entonces tenían” (p. 156)… Llega a hablar del chantaje emocional al que les sometían… Pero por otra parte, de la madre siempre habla bien como pasado, inteligente, coqueta, etc…

En política también describe hechos como el 23-F, desde su experiencia de joven universitaria entonces, y su curiosidad ahora, en su edad madura, por querer pensar qué fue aquello que sucedió. En cualquier caso es su visión particular del hecho y de su entorno (que puede diferir mucho de la experiencia de otros lectores).

A pesar de todo, creo que la narración está muy bien escrita. Aporta muchos valores universales como la generosidad de la hija, capaz de atender y querer no solo a su madre, sino también a los que conviven con ella.

Creo que es un libro interesante para libroforum. Y útil, no tanto para los que tengan un caso cercano, que a veces sufren tanto, que ya no quieren leer otras experiencias de esta enfermedad porque creen saber ya lo que han de saber. Pero sí para gente joven, educadores, etc… que puedan sensibilizarse con este tema porque ayuda bastante.