Luna y el panda rojo

¿Juntos se está menos solo? Luna no se ha encontrado nunca tan sola como en su nueva casa, entre tantas cajas de cartón. De pronto, oye un ruido en una de las cajas. Luna saca con cuidado la pecera de cristal con las gominolas de ositos. Dentro hay algo blando, suave... "Mi nombre es Karlo. Soy un panda rojo", se presenta un pequeño animal con una graciosa cola rayada. Luna lo comprende enseguida: será su nuevo amigo. Pero... para eso tendrá que ganarse su corazón. 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2017
80
978-84-683-3157

Ilustraciones de Joëlle Tourlonias

Traducción de Marinella Terzi

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Imagen de amd

Cuento infantil, el primero de una serie de historias protagonizadas por estos dos personajes, Luna y el panda rojo,  creados en 2017. La niña, junto con sus padres, su hermanito Nico y la gata Maullidos, se tiene que trasladar a vivir a otro lugar en una ciudad extraña, en una casa extraña. Allí, en su primera noche, entre las cajas de la mudanza no es capaz de encontrar a Nejo, el conejo de peluche con el que se queda dormida todas las noches. Pero, entonces, aparece Karlo, un panda rojo de tela, con el que poco a poco tendrá que ir limando asperezas si quieren llegar a ser amigos. Así, el relato plantea la historia de esta amistad y la necesidad infantil de crear amigos imaginarios, que muchas veces son los juguetes más entrañables que acompañan cada noche a los niños pequeños al mundo de los sueños: una bonita amistad que se va forjando con generosidad, con cariño y con historias maravillosas de viajes y de fantasía, llenas de imaginación (la técnica del relato dentro del relato), porque como afirma Luna: “A mí no me gusta estar sola, sin amigos”.

Junto a los textos, hay que destacar las preciosas ilustraciones, realistas, de suaves colores, y llenas de detalles y de expresividad (especialmente, en las caras de los personajes que transmiten una gran ternura).  Todos los dibujos consiguen ambientar perfectamente el relato y ayudarán a los pequeños lectores a imaginar los lugares y los espacios en los que se desarrolla la historia, así como a la identificación y evocación de los personajes protagonistas.