Martes con mi viejo profesor

Es una historia real, relatada de forma sencilla. Narra la historia y vida de un profesor catedrático de la Universidad de Brandeis(Massachussets), Morri, al cual la muerte le ronda cercanamente debido a la enfermedad que padece, la ELA, enfermedad la cual afecta a los huesos del cuerpo humano y que va, poco a poco, debilitando al enfermo que la padece, hasta causarle la muerte.
Un viejo alumno, Mitch, tras enterarse de la enfermedad que padece su viejo profesor decide visitarle. Tras años sin tener noticias de él, sus reuniones, martes tras martes, serán varias, y los temas que trataran en dichas reuniones serán de gran interés y variados, todos ellos relacionados con la vida y la muerte, lo que hace que los lectores adquiramos una gran sabiduría sobre temas que, actualmente y a nivel coloquial, no son tratados.
Todas aquellas reuniones o como bien clasifica el autor "clases magistrales" se alargaran hasta la muerte del viejo profesor.
Es un libro lleno de sabiduría, buen hacer, y, sobre todo, gran corazón.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2000
216
1998
216
2010
224
978-84-92695-88
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.470588
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Género: 

Comentarios

Imagen de ar ortuzar

Lo que mas me ha llamado la atención del libro son algunas frases tales como: Cuando aprendes a morir , aprendes a vivir .Ofrecer a los demás lo que puedes dar , es lo que te da satisfacción de verdad .El amor es lo que te hace seguir vivo , aun después de que te hayas ido .
Pero la que más me ha impresionado debido a que es a lo que me voy a dedicar en el futuro es :un maestro afecta a la eternidad ;nunca se sabe dónde termina su influencia.

Imagen de fernando s

Se nos muestra, un extraordinario testamento espiritual que hace al lector reflexionar, sobre profundas verdades de lo que realmente es una perfecta lección para meditar y aplicar a sus propias vidas.
Se nos presenta en el libro la forma de enfrentarse a la lucha diaria ante el dolor continuo derivado del gradual agarrotamiento de los músculos de su cuerpo que poco a poco le iba consumiendo desde las piernas, primero avanzando lentamente hasta llegar al tronco, donde le causaría graves problemas en la respiración y un posterior desenlace con el fallecimiento. Y son las lecciones de aprendizaje de esta lucha, las que nos transmite el autor a través de su viejo profesor, como una espléndida lección de la vida, de la muerte y del amor. En las que Morrie pone un su lugar todas y cada una de sus prioridades, y es esta una de las diversas enseñanzas que nos puede hacer ver la lectura de este libro, el saber aprovechar la vida, y actuar en cada momento sabiendo y siendo plenamente consciente de las prioridades que realmente tenemos, sabiendo actuar conforme a ellas.
En conclusión, es un libro recomendable para todo tipo de lectores, en el cual tras haber descubierto los diversos valores que nos ofrece el libro, que es el sentido de la vida, impartido a partir de la experiencia, nos lleva a estar más atentos a la vida, a ser más conscientes de ella. Y como Morrie enseñó a Mitch: en esta vida no existe el demasiado tarde. Pues él cambió hasta el día en que se despidió.
Este libro fue, en gran medida, idea del profesor Morrie. Es también un gran modelo a seguir por todo futuro maestro, en cuyos corazones debería plasmarse su forma de enseñar tratando a las personas como algo en bruto pero precioso, como una joya que, con sabiduría, podía pulirse para darle un brillo imponente. La enseñanza no tiene nunca su fin, o perfección, es cíclica, “reciclable”, continua y siempre prosigue.

Imagen de julita

Desde los comienzos del libro, el autor hace notar su intento de transmitir más que una historia, una forma de vida. Se apoya en un lenguaje muy natural y expresivo, dirigiéndose al lector de forma directa y sin complicaciones retóricas.
Este libro nos cuenta la historia del profesor Morrie que lucha contra el ELA, enfermedad mortal que va degradando poco a poco su físico pero manteniendo intactas sus facultades mentales. Pese a esto, el profesor demuestra una entereza increíble, incluso durante las crisis que a menudo le sobrevienen. Su pasión por la vida, su alegría y sus ganas de enseñar a los demás sus propias experiencias hacen de sus últimos momentos de vida (y por tanto de este libro) un relato fantástico que nos invita y enseña a una reflexión profunda sobre temas trascendentales en la vida de una persona: la vida, la muerte, el amor, el perdón...
La incansable pasión por enseñar, aun en los momentos más difíciles, del profesor Morrie permite que cada uno de éstos encuentros se conviertan en auténticas clases magistrales sobre la vida; en las que el profesor resta importancia a las cosas materiales y plantea una profunda reflexión sobre la actitud ante ésta. Por otra parte, el celo de Mitch por no faltar ni un solo martes, a pesar de los 1000 Km que debe recorrer, constituye un formidable ejemplo de amor y entrega a los demás, su atenta escucha, su inquietud y sus ganas de aprender; permiten que entre los dos se establezca una profunda y estrecha relación. Esta confianza mutua permite a Mitch interrogar al profesor sobre las dudas que todavía hoy, y al igual que en la universidad, siguen apareciendo en su vida y a éste transmitirle y enseñarle sus propias experiencias y opiniones.
El libro consigue hacerte pensar. Leerlo hace que te metas en él, convirtiéndote en un alumno más del profesor Morrie, empapándote de sus enseñanzas y de las experiencias del propio Mitch, reflexionando y llegando a conclusiones sobre tu propia vida al igual que hacen los protagonistas. Es un libro que me ha encantado y me ha hecho emocionarme y que recomiendo a todo aquel que quiera descubrir un planteamiento profundo y distinto al convencional de su vida.

Imagen de nena x

Morry fue siempre un hombre activo, un hombre que se comía el mundo, hasta que un día le sobrevino una terrible y larga enfermedad denominada "Ela", que era progresiva y muy dolorosa. En la vida de Morry llegó un momento en que tuvo que dejar de impartir la enseñanza en la Universidad, ya que llegó el momento más terrible de su enfermedad.
Morry tenía alumnos y tuvo muchos antiguos que terminaron la Universidad y se olvidaron del viejo profesor. Este fue el caso de Mich. Este chico fue alumno de Morry hacía muchos años y tuvo un contacto y muy buena relación con Morry, pero una vez que terminó se puso a trabajar.
Mich había dejado atrás su vida universitaria, hasta que un día le llegó a sus oídos la enfermedad que padecía su antiguo profesor (es gracioso, la gente se acuerda de los demás en los momentos malos y durante el resto cada uno va a lo suyo).
Cuando Mich supo la noticia cogió el primer autobús y se fue a ver al profesor. Llegó a su casa y el profesor, en cuanto le vio, le reconoció, pero Morry en ningún momento manifestó odio o rencor por no haberle ido a visitar antes, simplemente le saludó, y para ambos fueron unos momentos muy especiales y emotivos, sobre todo para Morry.
Pasó el tiempo y la enfermedad del profesor aumentaba. Entonces Morry quería dar a conocer el proceso de su enfermedad y pidió a Mich que ya que éste trabajaba en el periódico, todos los días viniera a verle con una grabadora y le grabara sus sentimientos interiores, esos sentimientos que quieres que todo el mundo oiga y tan duros de decir.
Por supuesto Mich aceptó e iba todo los martes a ver a su viejo profesor.
El profesor recibía también numerosas visitas de familiares, estudiantes y gente que le quería, que, gracias a Dios, era mucha.
Durante varias semanas, fue Mich a verle y le dio a conocer su vida de antes y su vida de ahora, la importancia que tiene ser feliz en todos los momentos y mantener hasta el último momento la esperanza, ya que la vida es muy bonita y hay que aprovecharla hasta el final. Incluso mucha gente ayudó a pagar las enormes facturas de atención médica que necesitó debido a su enfermedad.
Este libro, aparte de hacernos ver las cosas que he mencionado, también nos ayuda a ver que con los que queremos hay que portarse bien cuando están entre nosotros, y que el alma de cualquier persona siempre queda ahí, como es el caso del profesor que su vida, su alma y sus recuerdos, quedan entre las paredes de la Universidad, en el corazón de quien le conoció.
Antes de morir, entre los dos, crearon este gran libro y Morry pudo ver que tuvo un gran éxito y que iba a ser muy útil para la humanidad y supo que muchos de los Editores se interesaron por la historia de su vida, del sentido de la vida.
Finalmente, Morry murió, pero manifestando a los suyos el sentido de la vida. De las personas que acordarse en los momentos malos pero también en los buenos.

Imagen de acabrero

Te has dejado un pequeño detalle, que a mí me parece el más importante: precisamente porque es un hombre bueno, generoso, que vive para los demás, al final de su vida se encuentra con Dios. En la página 84 de la primera edición, dice más o menos: "he hablado con Él y le he pedido que me guarde un lugar allá arriba". ¿Te suena? Me parece que esto es significativo en una persona que el resto de su vida no se ha planteado demasiado la presencia de Dios. Esto es lo que me hace pensar a mí que si preguntáramos en el lecho de muerte, ateos habría muy pocos, al menos entre la gente buena.