Mimosa

En este breve relato, el galardonado novelista Alexandre Najjar homenajea y recuerda desde el cariño a su madre, una mujer modelo por la independencia, resolución y liberalidad que mostró a lo largo de toda su vida. Escrito en segunda persona, con lenguaje intimista y sencillo, y con constantes guiños a la literatura, la música y la historia, el libro se compone de pequeñas anécdotas y pinceladas que reflejan la personalidad atractiva y alegre de Mimosa: primero, como estudiante, luego, como madre y, finalmente, como abuela, pero también psicóloga, profesora, jardinera, compañera de juegos y salvavidas

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2019
144
978-84-948898-4

Traducción de Ana Salinas

Prólogo de Laura Peraita

Prefacio de Laura Monge Barrio

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Relato homenaje o “libro confesión”, en el que el autor rememora la vida de su madre.  Considerado uno de los mejores escritores francófonos de su generación, Alexandre Najjar (Beirut, 1967) retrata de forma íntima y sencilla a su madre (Mami, Mimo, Mimosa…) en este breve relato. Escrito en segunda persona narrativa, dirigido siempre a Mimosa, Najjar recuerda los hechos más importantes que marcaron la vida de su madre: la ascendencia familiar, los estudios universitarios, el matrimonio, el nacimiento de sus hijos, la guerra del Líbano y los años de supervivencia.

Con un lenguaje poético y alusiones al mundo de la literatura y de la música, Najjar repasa anécdotas de toda la vida de su madre en las que se tocan temas interesantes. Mimosa nació el 17 de enero de 1940, durante la SGM, de familia acomodada: su padre era médico y atendía gratis a los pobres un día a la semana. Era un hombre autoritario y exigente, tradicional, que le prohibió trabajar en varias ocasiones, ya que “en esa época tampoco estaba bien visto que las mujeres trabajaran” (p. 50).  A pesar de todo, en 1965 obtuvo en la universidad los títulos en Derecho y Psicología, aunque muy pocas mujeres accedían a los estudios universitarios. Sin embargo, nunca ejerció ya que ese año conoció a su futuro marido y en 1967 nació su primer hijo (que es el autor de esta novela). Madre de familia numerosa, dejó de lado su carrera para dedicarse a la educación de sus hijos, a los que inculca disciplina con tacto, firmeza y afecto. Así pues, se trata de una primera etapa de su vida, feliz y fructífera, que se verá truncada en 1975 con la irrupción de la guerra del Líbano: un trágico conflicto que les robó una parte de sus vidas y constituye su peor recuerdo, aunque les reforzó en su fe a todos ellos. 

En definitiva, como reconoce Najjar, la obra se trata de “un viaje en el tiempo” para el propio autor que también rememora su niñez y la de sus hermanos: travesuras, anécdotas, accidentes y enfermedades que conforman toda una vida, el reflejo de su hogar, porque como recoge el Libro de los Proverbios en uno de sus versículos: “La mujer sabia construye su hogar…” (p. 141).