A orillas del lago

Un fatídico día de verano, los hermanso Morrison, dos chicos y dos niñas, pierden a sus padres en un trágico accidente. Este hecho supone para todos ellos un shock emocional y un hecho trascendental que cambiará sus vidas de forma definitiva. Rechazando el ofrecimiento de diversos parientes lejanos, los niños optarán por evitar la separación y permanecer juntos en la pequeña localidad de Crow Lake, en el agreste norte canadiense. Esta decisión les supondrá no pocos sacrificios, esfuerzos y dificultades. Primera novela de la escritora canadiense Mary Lawson, en la que recupera, a través de una prosa exacta, metódica y amena algunas de las experiencias que vivió de niña en su Ontario natal.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2002
254
84-7888-788-0
2006
0

Edición barata: 6.95 €

2006
254
978-84-9711-004
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3.608696
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Comentarios

Imagen de polvorista

Me ha parecido interesante esta novela que retrata no sólo las incidencias de cuatro hermanos, dos chicos mayores y dos niñas al quedarse huérfanos por un accidente de sus padres, sino sobre todo las reacciones afectivas y manifestaciones de conducta propias de la cultura recibida que les frena para manifestar claramente sus sentimientos. En un constante ir del presente a los recuerdos del pasado se define una narración rica y amena. Aunque no entra en detalles se define la mentalidad norteamericana de las relaciones prematrimoniales.

 

Imagen de reyes

Me encataria leer este libro, pero parece que está descontinuado. Hay otros que habeis traido aqui y que no paro de buscar, pero no encuentro, como : "El paquete parlante", o "La taberna de los dos centavos".
Si alguno los teneis y quereis venderlos...

Imagen de ross

¿No os parece que es una ficción de la conciencia de una persona? Me parece que hay dos temas. Uno el que se resuelve con el desenlace final que es un tema totalmente de conciencia. Katy descubre que tiene deformada la conciencia. Que tiene un error de concepción de la vida, que ha juzgado a los demás. Se da cuenta de que está equivocada.
Hay otro tema que no se resuelve. Estamos ya demasiado acostumbrados a ciertos tipos de moral que pasamos por encima de estos asuntos: ¿No es verdad que Katy expone en más de una ocasión el asunto de las relaciones con su novio como quien quiere apoyo? La conciencia se va formando o deformando a base de comparaciones con lo que me rodea. Si yo expreso una cierta duda sobre mi actuación y nadie dice nada, pues será que no está tan mal. Katy se ve en la obligación de excusarse. Si no tuviera una duda de conciencia, si no tuviera una cuestión pendiente no diría nada. Menos mal que todavía hay alguien que tiene alguna duda, al menos una duda, sobre la moralidad de convivir con el novio. Parece que esto es ya muy normal, pero naturalmente no es lo mismo estar casado, tener un compromiso por el cual se entrega todo, incluido el cuerpo, que estar de paso.

Imagen de acabrero

Según he avanzado en la lectura de esta novela he entendido el porqué del interés de la autora por dejar claro que no es realidad. Ni las personas, ni los lugares –salvo por aproximación-, ni los hechos. Y es que esta novela es tan “real” que cuesta creer que es ficción. Las personas están vivas. Especialmente Kate, quien narra la historia. Creo que hay algo especial en esta novela y es que el lector se mete en la conciencia del protagonista. No juzgamos por algunos hechos, estamos observando sus remordimientos, sus culpabilidades y sus conversiones. Creo que se podrían decir muchas cosas, y espero que entre unos y otros vayan saliendo, pero me voy a quedar con una anécdota que me parece especialmente significativa, un pequeño texto de la página 65: Un día Matt y yo habíamos visto a una pequeña araña que intentaba sacar una cachipolla tres veces más grande que ella de un hoyo que había en la arena. La arena estaba seca, y cada vez que la araña remontaba la pendiente, los bordes del hoyo cedían y la araña volvía a caer al fondo. Lo intentaba una y otra vez, sin cambiar nunca de ruta ni aflojar el ritmo. Matt me dijo: "La pregunta es la siguiente, Kate: ¿es muy tozuda o tiene tan poca memoria que olvida lo que ha pasado hace dos segundos y siempre cree que lo está intentando por primera vez?"
Estuvimos observándola casi media hora y, al final, para gran alivio nuestro, lo consiguió, así que decidimos que no sólo era muy tozuda, sino también muy lista.

Imagen de Germán

Por si aún quedaban dudas de que la novela es el género literario más apropiado para aprender los infinitos matices que determinan las relaciones humanas, la lectura de esta formidable opera prima de Mary Lawson es la mejor manera de disiparlas. Con un talento excepcional para dibujar los perfiles psicológicos de sus personajes, que en la ajustada dimensión de sus trazos adquieren un realismo sobrecogedor, Lawson escribe sobre cómo la carga del pasado puede condicionar inexorablemente la forma de estar y actuar en el mundo. Un fatídico día de verano, los hermanos Morrison, dos chicos y dos niñas, pierden a sus padres en un accidente de tráfico,. Rechazando el ofrecimiento de diversos parientes lejanos, los niños optan por evitar la separación y permanecen juntos en la pequeña localidad de Crow Lake, en el agreste norte canadiense. A partir de ese momento, la dura realidad cambiará el futuro de todos. Luke , el mayor, deberá renunciar a los estudios universitarios, cerrándose así las puertas de un futuro prometedor; y Matt, el segundo, asumirá la dirección de la familia, convirtiéndose en un auténtico héroe ante los ojos de Kate y Bo, las dos pequeñas. Y será precisamente el amor y la admiración incondicional hacia su hermano el elemento clave que marcará la vida de Kate. Años más tarde, en una fugaz visita al paisaje de su infancia, rememorará todo el registro de emociones y sentimientos -desde el gozo de la complicidad hasta el dolor de la pérdida, pasando por la culpa y la liberación- que moldearon su personalidad actual y las vicisitudes de su trayectoria vital.
Voluntariamente ajena a cualquier tipo de artificio, A orillas del lago tiene el sello de autenticidad de los grandes logros literarios, que unido al suave fluir de la narración hacen de este libro una lectura imposible de abandonar.

Imagen de cdl

Si hacemos caso a lo que cuentan las contraportadas y a los resúmenes de prensa que distribuyen los departamentos de marketing de las editoriales, cada año se publican cientos de obras que merecerían el calificativo de inmortales. Sin embargo, la dura y triste experiencia nos dice que la estrategia es un camelo y que muy pocas consiguen convertirse en imprescindibles.
No sé si será una obra inmortal o imprescindible, pero me ha convencido bastante la lectura de A orillas del lago, primera novela de la escritora canadiense Mary Lawson.(...) La autora ha sabido captar la tecla del agradecimiento filial, sin ponerse cursi. La historia es sencilla: en un accidente de tráfico fallece el matrimonio Morrison, dejando solos a cuatro hijos. Los hermanos mayores se encuentran al borde de ir a la universidad y las pequeñas podrían vivir con otros familiares lejanos. Sin embargo, en un gesto comprensibles pero épico, deciden no separarse y emprender una encomiable aventura familiar, no exenta de dificultades. La historia la cuenta Kate, una de las pequeñas, en la actualidad profesora de universidad. Su relato no es un ejercicio agradable, pues Kate, para entenderse mejor a sí misma y compaginar el pasado con el presente, debe regresar a sus años infantiles y reconstruir momentos muy trágicos, como la muerte de sus padres, y asimilar decisiones inesperadas. Lawson define con sutileza los diferentes caracteres de los hermanos y su relación con el medio, a veces dramática. Esto lo hace con un estilo fluido, sencillo, de gran eficacia introspectiva.
Adolfo Torrecilla. "Nuestro Tiempo"

Imagen de cdl

La escritora canadiense, Mary Lawson, con un talento excepcional para dibujar los perfiles psicológicos de sus personajes escribe sobre cómo la carga del pasado puede condicionar inexorablemente la forma de estar y actuar en el mundo.

El realismo sobrecogedor de Lawson aparece y se descubre al lector a través de los hermanos Morrison, dos niños y dos niñas, y un día de verano que calificaremos de "fatal" debido a la pérdida de sus padres en un accidente de tráfico.

El afecto y el espíritu de sacrificio en circunstancias adversas son algunos de los valores que caracterizan á los hermanos y su relación. Lawson no oculta también las discrepancias que aparecen entre ellos.

La novela está bien articulada y contada con laboriosa naturalidad y fluidez. El lector llega a formar parte de los hermanos, a llorar y a reir.

LÍA ALCUBILLA (Canal Social)