Pablo VI, el coraje de la modernidad

Este libro resume las tareas de Pablo VI hablando del coraje y la modernidad de este Papa que tuvo como misión primera concluir el Concilio Vaticano II en 1965, y ponerlo en práctica en medio de dificultades e incomprensiones, pero también del afecto de muchos cristianos. «Pablo VI, a lo largo de toda su rica experiencia como sacerdote, educador y pastor, aceptó con entusiasmo y conciencia crítica la confrontación con el pensamiento y los testimonios de su tiempo; llevó a cabo reformas fundamentales en el cuerpo de la Iglesia, para darle formas más genuinas y eficaces, en una era histórica en la que cada campo del saber y de la experiencia humana aparecen en vertiginoso cambio; buscó nuevos modos para revelar a Cristo a los diversos tipos de hombre moderno (...).

Se hacía verdaderamente necesaria, cuando se cumplen treinta años de su muerte, una biografía como esta (...). Una preciosa aportación para dar a conocer y para amar aún más a este gran Papa.»

(de la Presentación del Card. Dionigi Tettamanzi).

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2010
440
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de JOL

Su Pontificado abarca desde 1963 hasta 1978, unos años de renovación amplia y compleja de la Iglesia universal y de la Curia romana, cuyos hitos expone la autora siguiendo la documentación disponible. Impulsó la importante reforma litúrgica, la institución de los Sínodos de Obispos; el Año Santo de la fe en 1968 con la publicación del Credo del Pueblo de Dios, uniendo la Tradición y las novedades del Concilio. También presenta las encíclicas y documentos sobre el diálogo, la Populorum progressio sobre el desarrollo, Sacerdotalis coelibatus para los sacerdotes y consagrados; y la Evangelii nuntiandi, básica para la Nueva evangelización del tercer milenio impulsada por Juan Pablo II. Además Pablo VI empezó los viajes por el mundo: peregrinó a Tierra Santa en 1964, fue a la sede la ONU en 1965, a Turquía en 1967, a América del Sur en 1969, y proclamó el Año Santo 1975. Por otra parte, no todos recordarán que llevó una cruz muy pesada, por la contestación de algunos teólogos y una parte de la opinión pública, ante las reformas, y en particular por la Humanae vitae que defiende proféticamente el amor conyugal y la vida humana desde la concepción. Su corazón sufrió con la crisis de la Iglesia en Holanda, los problemas en América Latina, la crisis de los jesuitas, o la ley italiana del aborto.