Santos de lo ordinario

A través de Hélène Mongin, Santa Teresita de Lisieux nos regala lo que más quería en este mundo, a sus padres. Leyendo esta obra penetramos y comprendemos el origen y la profundidad del caminito de infancia espiritual de Santa Teresa de Lisieux.

Louis y Zélie Martin se casaron a los tres meses de conocerse. Ambos trabajaban y llevaban la casa. Fue un matrimonio que vivió una vida ordinaria, con sus alegrías y tristezas. Se amaron en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, y fueron fieles el uno al otro todos los días de su vida.

Sufrieron en sus carnes una guerra, dos enfermedades crueles, varias crisis económicas y la pérdida de cuatro hijos pequeños –sus angelitos-, a los que encomendaban los asuntos familiares plenamente confiados en la realidad de la comunión de los santos. Les sobrevivieron cinco hijas, una de ellas rebelde con causa, todas religiosas, una “la santa más grande de los tiempos modernos”.

Dieron y se dieron a los pobres. En la prosperidad nunca olvidaron al Señor, en la adversidad nunca perdieron la esperanza. No pidieron otra cosa en su vida, sino que se hiciese la voluntad de Dios.

Ediciones

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2009
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La biografía sobre los padres de Santa Teresita del Niño Jesús sirve de telón de fondo a una hermoso recorrido hacia la santidad en la vida matrimonial. este matrimonio recientemente beatificado son una muestra de la gracia del Sacramento del matrimonio y de la heroicididad de virtudes que se ponen en juego. Gracia de Dios y libertad.