Si una mañana de verano un niño

Inducir a la lectura por decreto o mandato es la receta más segura para el desastre. Dejar un libro en la mesa de luz, leer en voz alta a los hijos, dejarlos comprarse y comprar libros, pueden ser medios diferentes que lleven a un mismo fin. Pero no hay nada más efectivo, seguro y confiable que alimentar el amor a la literatura. Sí: hablar de los libros que leemos, contarles cómo nos apasionan o entristecen, abandonar por un momento a los hijos para seguir leyendo y contar como lo que es: un hermoso cuento por qué Remedios, la bella, se va volando entre la ropa tendida.
Ésta es la antiquísima y maravillosa receta que nos redescubre Roberto Cotroneo desde las páginas de Si una mañana de verano un niño. La sencilla historia de un crítico literario que descubre al hijo pequeño su pasión por ciertos libros. (Sesamoábrete: encontré mi alma gemela frente a la Isla del Tesoro: yo también sentí escalosfríos ante el ciego Pew y el lado siniestro de John Silver). Pero hay más: en el libro desfilan libros conocidos y desconocidos. Porque ésta es la historia de una vida que merece ser contada y que sólo cobra sentido cuando la letra impresa refleja la vida real. Más que educación sentimental o aprendizaje de la vida, el exquisito trabajo de Roberto Cotroneo es un abierto desafío para que cada lector trace sus propios trópicos y meridianos, su propio mapa, su propia existencia a la luz de las lecturas que le han dado vida.
Un libro apasionante, cómplice y retador. Anímese, recoja el guante.

Beatriz Donnet en istmoenlinea.com

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1998
162
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.833332
Average: 3.8 (6 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

6 valoraciones

Género: 

Comentarios

Imagen de Artemi

Preciosos ensayos sobre algunos libros fundamentales de la literatura. Libro que no es ni infantil ni juvenil, ni sencillo ni elemental. Personal y subjetivo, desde luego, rebuscado, según se mire. Habla de los libros que ama con amor, y encima, a alguien que ama (su hijo). Ya le gustaría a Harold Blom o a Vargas Llosa, por decir dos críticos grandes que han cultivado este género, alcanzar la profundidad y sinceridad del italiano, y encima, transmitir ese amor a los libros de los que se habla.

Imagen de enc

Pertenece al género de libros sobre otros libros que con tanto éxito ha cultivado Harold Blom, pero no el autor no es Harold Blom. Lo más logrado probablemente sea el título. Se presenta como un análisis de libros para niños, en concreto para el hijo del autor; el análisis es sencillo, elemental, pero nó para un público infantil; quizá sí juvenil. Las ideas que extrae el autor de la lectura de diversos clásicos infantiles (y no infantiles, como los poemas de C.S.Lewis) son rebuscadas, muy personales, y no incitan a la lectura. Por lo menos no incitan a la lectura de "Si una mañana de verano un niño".

Imagen de wonderland

Uno de los mejores ensayos sobre literatura que he leído. Si eres padre o educador es un libro de lectura obligada. Hace un estudio delicioso sobre el clásico de la literatura juvenil "El libro del tesoro". Nos ayuda a entender a Salinger y su "Guardian entre el centeno" e incluso los poemas de Stearn. En fin una delicia. Se lo recomiendo.