Trabajo ordinario, gracia extraordinaria

Este libro es una personal reflexión del autor sobre la vocación que comparte con tantos hombres y mujeres en el Opus Dei. Es también una pública expresión de agradecimiento a Dios por una gracia que espera puedan compartir muchos otros, si el Señor quiere dársela.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2007
144
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3
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Es característico de la Iglesia católica el que dentro de ella y sin romper la unidad de la fe convivan distintas formas de vivir esta misma fe: lo que llamamos caminos de espiritualidad; por el contrario, en el ámbito del protestantismo, las distintas teologías han dado lugar a distintas iglesias. Scott Hahn era un ministro protestante norteamericano, "de profunda formación calvinista y evangélica", al que las lecturas teológicas y la gracia de Dios habían acercado a la Iglesia católica. En ella descubre la espiritualidad del Opus Dei, "camino de santificación en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano". Scott, profesor de Teología, casado y con seis hijos se incorpora a la Iglesia católica y al Opus Dei. "Trabajo ordinario, gracia extraordinaria" es su descripción sobre el espíritu de esta institución católica (jurídicamente una Prelatura personal) hecha con la alegría del que ha realizado un descubrimiento. La filiación divina, las normas de piedad, la santificación del trabajo y de la vida familiar o el cuidado de las cosas pequeñas por amor a Dios son objeto de su comentario alborozado. El autor, que al fin y al cabo procede del biblismo y es Catedrático de Teología Bíblica, explica que "este libro trata sobre las raíces bíblicas del Opus Dei". Es una pretensión ingenua ya que esa labor la había realizado ampliamente su fundador, San Josemaría Escrivá; no obstante es posible que esa rebusca bíblica tenga una especial significación para los cristianos que, como el autor, proceden del ámbito protestante. Hahn señala como gran parte de las normas de piedad que diariamente realizan los fieles del Opus Dei remiten a las Sagradas Escrituras; ya sea cuando realizan la lectura del Evangelio, la meditación de los misterios de la vida del Señor y de su Madre Santísima, las oraciones vocales y, sobre todo, a través de la celebración del Misterio Eucarístico por el que se actualiza permanentemente la obra de nuestra redención. El libro está bien como ensayo y como manifestación de la fe de su autor, pero, dando un paso más allá y en la línea de la tradición católica, habría que decir que no todo está en la Biblia, igual que no todo está en los escritos de los teólogos. En aquella encontramos la regla y el canon de nuestra fe, pero "el Espíritu sopla donde quiere" e instruye constantemente a su Iglesia utilizando para ello a los hombres y mujeres santos. Ello hace posible que en esta iglesia militante, tan humana y en ocasiones tan pobre, brillen joyas de espiritualidad como la que un día encontró Scott Hahn en su camino, tan alejado de ella.

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Libro excelente, por su hondura y por su claridad. El autor explica de modo convincente, apoyándose en las Sagradas Escrituras y en textos de San Josemaría, los aspectos centrales del espíritu del Opus Dei: la filación divina, la santificación del trabajo, la secularidad, la unidad de vida, la santificación de la vida conyugal... A esto, hay que añadir algunos datos sobre su conversión al catolicismo y su acercamiento al Opus Dei, lo que avala sus opiniones con la experiencia de lo vivido.