Un día perfecto

Roma, una noche de mayo. La policía está a punto de irrumpir un un apartamento de la calle de Carlo Alberto: se han escuchado disparos, gritos de auxilio. Tal vez sea una falsa alarma, o se acabe de consumar un crimen atroz, intolerable. Un flashback de veinticuatro horas y un nutrido grupo de personajes, a los que se sigue casi minuto a minuto, nos hacen partícipes de un día lleno de acontecimientos, pero que no parece diferente a tantos otros. Camilla cumple siete años, Zero hace estallar su priemera bomba, Emma pierde su trabajo, Elio pronuncia un discurso equivocado en un mitin electoral, Valentina se hace un piercing en el ombligo, Maja encuentra la casa de sus sueños, Sasha celebra el décimo aniversario con su amante, Antonio ve a su esposa por última vez y alguien carga su pistola con siete balas, más otra en la recámara. Mientras sus caminos se entrecurzan en el gran escenario de una Roma frenética y sorprendente, y la tensión se va acumulando, sus vidas parecen destinadas a estallar en mil pedazos. Pero un mínimo gesto, una única palabra podría desviar el sentido de la trama y cambiar el final.

Novela coral que se lee hasta quedarse sin aliento, fresco social rico en ironía y piedad, fotografía de ugrupo de una nación, esta crónica de un día aparentemente insustancial en una gran ciudad de hoy es una inmersión total en la realidad que nos rodea. Una historia de amor y desencanto, de colegio y trabajo; una noticia se primera página y un escalofriente caso de la sección de sucesoso. Pero Un día perfecto es sobre todo la anatomía de una familia: de chicas y niños, de hombres y mujeres, de madres y padres, de hijos e hias- escenas de un matrimonio con el que todos nosotros, para bien y parfa mal podemos identificarnos.

Tras el éxito de Ella, tan amada y Vita, Melania Mazzucco se adentra por primera vez en los terrirorios del presente, y se confirma como una escriotra de una inusual densidad literaria, capaz de dar apariencia de verdad a un entero universo narrativo y de crear personajes destinados a permanecer en la memoria del lector.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2008
440
9788433974891
Valoración CDL
2
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1
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Imagen de Azafrán

Los personajes

Un policía, Antonio Buonocore y Emma, su esposa. Los hijos de ambos un niño de siete años, Kevin y una adolescente, Valentina. Antonio y Emma están divorciados.

Olivia Tempesta, madre de Emma, en cuya casa se ha refugiado Emma y sus dos hijos.

Sasha Solari, profesor de Literatura de Valentina. Homosexual, mantiene relaciones con un hombre casado de quien espera que abandone a su esposa.

Aris, de apodo Zero, anarquista, hijo del primer matrimonio de un político, Elio Fioravanti. Vive en una comuna que sostiene con el dinero que le pide a su padre. El padre no sabe que es para la comuna el dinero que le da a su hijo.

Fioravanti, el político, está casado con Maja, próxima en edad a la de su hijo, Aris o Zero. Tiene una hija de Maja, Camilla. Camilla es compañera de clase y muy amiga de Kevin.

Antonio Buonocore, el policía, trabaja como guardaespaldas del político Fioravanti. La historia tiene lugar durante la campaña electoral y Antonio acompaña al político en sus desplazamientos.

El lector descubre la relación que existe entre los personajes a medida que lee la novela. El autor presenta a cada personaje en un capítulo aparte lo que lleva al lector a pensar en un principio que se trata de personajes inconexos.

Buonocore (buen corazón) es un antihéroe que intenta recomponer su situación afectiva y la situación económica de su familia.

Emma, el nombre elegido por la autora, hace presente la Emma de Flauvert, sus infidelidades y su destino final.

Elio Fioravanti (elio significa sol), se cree que reina en el sistema solar de la vida política y en su casa. La vida le demostrará que ni lo uno ni lo otro.

La historia

El autor nos relata por separado lo que cada personaje hace y piensa durante un día. Agrupa las diferentes acciones que terminan encajando como piezas de un puzle, a lo largo de las veinticuatro horas de un día.

Las acciones de los personajes están determinadas por las tensiones interiores, por sus problemas afectivos y de trabajo. Los personajes saben lo que quieren y lo hacen motivados por esas tensiones.

La historia comienza a la una de la madrugada y se articula en veinticuatro relatos que se corresponden con las veinticuatro horas. Hay también un capítulo introductorio y otro final.

La construcción de la trama

El primer capítulo introductorio, en cuanto a la línea del tiempo en la novela, precede al último, donde se concluye todo. Sirve de introducción al desenlace de la acción principal. Aunque el final propiamente queda abierto a la esperanza.

Los conflictos a los que asiste el lector son los que caracterizan el siglo XXI: violencia doméstica, conflictos entre padres e hijos que influyen en la toma de decisiones de los jóvenes por la falta de autenticidad que ven en la conducta de los padres, xenofobia, la incongruencia de los políticos y sus falsedades, las relaciones sexuales de los adolescentes, la violencia dentro de los centros escolares, las incongruencias de los que se consideran homosexuales, en suma, la infelicidad que causa esta sociedad europea democrática y muy corta de miras, carente de valores y las terribles consecuencias a las que puede conducir tanto egoísmo y materialismo.

Todos esos conflictos se van desgranando a los largo de los capítulos y en cierto modo, se van “solucionando”. El conflicto principal y que da unidad a la novela es la relación entre el policía Antonio Buoncuore, enamorado de Emma, y a la que ha perdido por mantener un conducta violente y agresiva. A la que intenta recuperar pero no acierta y se vuelve a mostrar violento. Y a quien intenta castigar por su rechazo asesinando a sus dos hijos y suicidándose él mismo.

La forma narrativa

Quizás lo mejor de la novela. La autora ha sabido solucionar el problema de comunicar al lector la evolución del pensamiento de los personajes que aunque vivan en sociedad, se aíslan y no se relacionan con los otros personajes, como ocurre en la sociedad actual: muchos medios de comunicación y prima la soledad individual.

Maneja acertadamente, pues, el stream of conciousness (corriente de conciencia que crea la ilusión de captar el inconsciente en la mente del personaje) y el estilo indirecto libre que facilitan al lector la lectura rápida y la comprensión del texto.

En cuanto a las referencias al pasado que la autora considera necesarias para comprender los compartimientos de los personajes, el estilo de la autora nos recuerda a las sinestesias utilizadas por Marcel Proust en sus evocaciones del pasado.  (A la recherche du temps perdu).

Tal vez, Melania Mazzucco en Un día perfecto me ha recordado la estructura y modos narrativos de Virginia Woolf de Mrs Dalloway.

Conclusión

Una novela bien construida, mantiene la tensión del lector. La autora utiliza bien los recursos narrativos. No obstante yo no recomiendo este libro porque la autora no describe las situaciones de los personajes que aunque sean propias del siglo XXI son demasiado explícitas y pueden herir sensibilidades.