Ve y pon un centinela

Maycomb, Alabama. A los veintiséis años Jean Louise Finch, Scout, vuelve a casa desde Nueva York para visitar a su padre, Atticus. Con el trasfondo de la lucha por los derechos civiles y los disturbios políticos que estaban convulsionando el Sur, el regreso de Jean Louise a casa se torna agridulce. El descubrimiento de perturbadoras verdades sobre su familia, la ciudad y las personas que más quiere, unido a los recuerdos de su infancia, va a hacer que se cuestione todos sus valores. La obra capta a la perfección la dolorosa transición vital de una joven que deja atrás las ilusiones del pasado en un viaje que únicamente puede ser guiado por la propia conciencia. Escrita a mediados de los años cincuenta, nos ayuda a entender y apreciar a Harper Lee en toda su intensidad. Una novela inolvidable de sabiduría, humanidad, pasión, humor y espontánea precisión, una obra de arte hondamente emotiva que evoca de una forma maravillosa otra época, que nace siendo un clásico.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
269
978-84-687-6703
Valoración CDL
2
Valoración Socios
2
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Anterior a su célebre y conocido relato “Matar a un ruiseñor” (según afirman sus editores), esta novela que ahora se publica fue la primera obra que escribió Harper Lee. En ella, la acción se sitúa en 1956 nuevamente en Alabama, uno de los estados que estaban más a favor de la segregación racial. La protagonista, Jean Louise, ha dejado de ser una niña: ahora, con 26 años, vuelve a su pueblo Maycomb una vez al año desde la ciudad de Nueva York, en la que reside. Ese verano encuentra que el ambiente se ha enrarecido y que la segregación racial es cada vez mayor. Maycomb es un lugar apartado y recóndito, mal comunicado, alejado de los estados del Norte y de las grandes ciudades, que evoluciona de una forma diferente al resto del país (por poner un ejemplo, se afirma que hasta 1935 no tuvo su primera calle pavimentada). 
El relato está narrado en tercera persona con evocaciones y rememoraciones del pasado por parte de la protagonista, en la que sus recuerdos chocan con el momento presente. Es la perspectiva de una mujer adulta, con la que a veces no es posible la empatía: Jean Louise se presenta rebelde y malhumorada, siempre dispuesta al enfrentamiento dialéctico; en su pueblo desde pequeña ha gozado de privilegios (gracias a su apellido paterno) de los que nunca podrán disfrutar otras personas. ¿Tradicional o moderna, idealista? Ella afirma que no le gustan los cambios, ni la modernidad; pero su concepto del matrimonio queda anticuado, monótono; mientras que sus ideas políticas son progresistas. Su tío, finalmente, la acusa de fanática, que no admite las opiniones de las otras personas: “Cuando más te necesitan tus amigos es cuando se equivocan, no cuando tienen razón”.
El título de la novela proviene de una cita bíblica (Isaías, 21,6): “El Señor me dijo: Ve y pon un centinela que haga saber lo que viere”. Desde ese punto de vista, la obra proporciona una visión histórica interesante de los Estados Unidos del Sur,  una visión acertada de la sociedad de su tiempo, aunque ahora se percibe anticuada (de hecho, proliferan las notas a pie de página para explicar leyes, tratados, congresos, canciones y poemas, que ya han quedado lejos, distanciados en el pasado).  En definitiva, una obra más dura y espinosa en sus planteamientos y más beligerante en sus ideas contra el racismo, pero menos acabada desde el punto de vista literario tanto en su forma de expresión como en el estilo del discurso: la configuración de los personajes así como la estructura del relato marcan notables diferencias con su gran éxito “Matar un ruiseñor”.