Vida de Pi

Pi Pattel es un joven que vive en India, su padre es el propietario y encargado del zoológico de la ciudad pero deciden emigrar a Canadá y procurarse una vida mejor con la venta de los animales. Tras complejos trámites, la familia Pattel inicia una travesía que se verá truncada por la tragedia: una terrible tormenta hace naufragar el barco donde viajaban. Pi tendrá que echar mano del ingenio para sobrevivir mientras los animales se ocupan de ocupar puesto en la cadena de alimentación y, a la postre, tendrá que defender su liderazgo frente al único que, previsiblemente, quedará vivo, un tigre. El joven intentará domar a la fiera, demostrar quien es el macho alfa y, de este modo, sobrevivir.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2003
352
2013
416
978-84-233-4730
  • Encuadernación: Cartoné
  • Idioma: Español
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.285716
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Comentarios

Imagen de Porto

Realmente es sorprendente. Mantiene la tensión y acabas viajando con el naúfrago y pensando en lo siguiente que puede ocurrir. Tiene momentos geniales como el relato de la infancia de Pi (antes de salir de la India) y toda la relación con el tigre. En relación a la religiosidad de Pi, sencillamente es eso, un er religioso, pero sin saber a donde va, es un ser religioso también naúfrago y a la deriva, sin una relación profunda con Dios, pero ayuda a demostrar el fondo natural religiosos que todos los hombres tenemos y que echa por tierra todas las fabulaciones agnósticas a las que se llega por conveniencia, en muchos de los casos.
La entrevista final con los investigadores japoneses tampoco tiene desperdicio

Imagen de acabrero

Es una novela sorprendente. Primero porque tiene punto de partida en la Indida, pais siempre llamativo para un occidental. De esa primera parte, en que nos situa sobre quien es Pi, llama la atención su religiosidad. Conociendo la tendencia al eclecticismo del hindú no es tan raro que este muchacho quiera hacerse cristiano y musulmán sin dejar el hinduísmo. Es decir, Pi no se convierte al cristianismo, se apunta también al cristianismo. Este hecho manifiesta, por un lado, la fuerte religiosidad de los indios y por otra el caos y falta de formación mínima que poseen sobre lo que es una religión.
Por otra parte este libro es un derroche maravillosos de zoología. La cantidad de descripciones que se hacen de diversísimos animales y sus costumbres aporta ya un interés inesperado a esta novela.
Pero además, toda la aventura en el Pacífico, no deja de interesar en ningún momento. Es indudable el merito del autor para meterse con tanto acierto en la mente de un naufrago.

Imagen de cdl

El Premio Booker es el galardón de más prestigio que se concede en lengua inglesa. Lo han ganado, entre otros, el Nobel Naipul, Rushdie o Arundhati Roy. El último en sumarse a este selecto club ha sido Yann Martel, un autor canadiense, hijo de diplomáticos, que ha rodado por medio mundo desde que nació en España –aquí vivió sus primeros tres días– pasando por Alaska, México, Irán, Turquía o la India.

Vida de Pi es, quizá, una de las novelas más originales que puedan encontrar los lectores estos días. El placer de contar campa a sus anchas por sus más de 300 páginas, donde aventura y reflexión se dan la mano.
Vida de Pi puede parecer una fábula muy bien armada, pero va más alla. Es heredera de aquellos libros donde los heróes naufragaban en mares procelosos y aguzaban su ingenio hasta el límite –Ulises, sin ir más lejos–. Es heredera de los relatos de aventuras, pero también bebe en la filosofía y la religión. Es una invitación inteligente y sutil para pensar sobre eso a lo que todos damos vueltas, ya saben, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, casi nada.

Martel, que tardó cuatro años en escribir el libro, despliega una apabullante artillería de imaginación, le echa un pulso al lector, adormecido por tantas historias planas, con argumentos tan parecidos, y le reta a leer y disfrutar una narración irónica y diferente. La fiesta de la ficción con isla y tigre de fondo

Imagen de LYA

Cada página ofrece algo de tensión, humanidad, sorpresa, e incluso éxtasis