Yo entré en el Cesid

El libro "Yo entré en el Cesid" de Pilar Urbano muestra al lector los entresijos de la seguridad española mediante un trabajo de investigación admirable. Es uno de esos libros que te engancha y que no dejas de disfrutar hasta que llegas a la última página.

Siempre me había preguntado qué harían exactamente en los servicios de inteligencia, cómo escogerían a sus agentes, cómo operarían… Fue una auténtica delicia explorar ese mundo desde dentro, conocer las pruebas a las que les someten (o les sometieron en su día) a los valientes que querían hacer del espionaje su vida. Creedme, algunas son prodigiosas.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1997
370
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.333332
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En los años 80 el CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) había sido objeto de diversos escándalos: En 1981 no fue capaz de detectar el golpe de Estado contra la democracia ejecutado por el Tte Coronel Tejero. Posteriormente, ya bajo la dirección del general Emilio Alonso Manglano, se supo que el Centro grababa y conservaba conversaciones telefónicas de diversas personalidades de la vida pública española, actividad prohibida por la Constitución y el Código Penal. En el ámbito de la lucha contra terrorista se atribuyó al Centro de inteligencia el impulso inicial para la 'guerra sucia' contra el terrorismo: los GAL, cuya finalidad fue eliminar a los etarras en el sur de Francia. Si admitiéramos que el CESID no tuvo nada que ver con los GAL, también tendríamos que admitir que no se preocupó de informarse sobre ellos, lo cual resultaría igualmente culpable. Por último, un mando del CESID, el teniente coronel Perote, abandonó el Centro cargado con documentación secreta, con la que trató de negociar a su favor. El centro de inteligencia se había ido desprestigiando al mismo tiempo y por las mismas causas que el Gobierno del cual dependía. En 1997, con un nuevo gobierno, la periodista Pilar Urbano accede al CESID. Los nuevos dirigentes no se muestran dispuestos a hablar sobre el pasado próximo y la periodista se centra en el pasado remoto, desde la fundación del servicio, al mismo tiempo que trata de sacar conclusiones sobre los hechos más recientes. El entonces CESED nace bajo la dirección del Almirante Carrero Blanco y de José Ignacio San Martín en el contexto de la guerra fría, del mantenimiento del régimen de Franco y el nacimiento de la disidencia interna, singularmente del terrorismo de ETA. La autora cuenta la formación de los agentes del Centro por agentes israelíes del Mossad, el contraespionaje o vigilancia de los espías extranjeros en España, la lucha -legal- contra ETA e incluso la participación de los servicios secretos en la transición, favoreciendo el incipiente grupo socialista de Felipe González ("A ése de los morros ni me lo toqueis"). El libro constituye una suma de relatos, muy amenos y didácticos. De unos se desprende la necesidad que tiene un país de contar con un servicio de inteligencia, por ejemplo para el contraespionaje. En otros se comprueba como en ocasiones su actividad se desarrollo al margen de la Ley y sin un control externo, por lo que resulta devastador que los dirigentes no sean conscientes de los límites que deben respetar en un estado democrático. En algunos relatos aparece la 'razón de Estado', tan peligrosa, como justificación para que los servicios de inteligencia puedan realizar actividades al margen de la Ley. Los episodios más gratificantes son aquellos en los que se pone de relieve el ingenio de los agentes para controlar a los'malos', sean estos agentes extranjeros o miembros de una banda terrorista. La autora trata muy poco del 23-F, pero da a entender que no sabemos más que el diez por ciento de lo que ocurrió en esas fechas, y que el CESID, con toda probabilidad, estaba al tanto de ello.

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Bien escrito, aunque a veces da opiniones demasiado personales respecto a temas de política. Entra en el discurso, a veces insultante de los políticos. Entretenido porque describe con detalles el modo en que funcionan los servicios de inteligencia: cómo ingresar en ellos, el tipo de acciones que desempeñan. Aporta muchos datos sobre situaciones o casos reales: ETA, situaciones de corrupción, etc.