Dirección: Serrano 80, Madrid
Próxima tertulia: 26 de octubre 2017.

Octubre, 2017

Clarissa

Zweig, Stephan

Clarissa es hija de un militar austriaco, estricto y celoso de su trabajo e investigaciones, un digno representante de la Imperio. Después de pasar por el internado habitual para señoritas, la joven conoce en Lucerna un joven francés de ideales socialistas del que se enamora.

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Imagen de acabrero

Una vida desperdiciada. Quizá sería el resumen. Queda una sensación de desorden vital que no se arregla. Pienso, incluso, si el autor no estará reflejando su vida, con mucho trabajo y poco sentido. Son los estropicios de la guerra. Se nos antoja que la vida de Clarissa habría sido fructífera y plena si no se hubiera interpuesto una tremenda guerra por medio. Hay personajes muy diversos y dispersos. Leonard es  un enamorado de la enseñanza y admira a los maestros. El médico con quien trabaja Clarissa es un psicólogo que ve todo el mundo por un canuto, el padre de la protagonista es el ejemplo típico de cómo se puede ser nacionalista incluso a costa de familia, amistades y la vida misma. Y Brancoric un caradura consumado. Al final pocos se salvan.

Se aprecia que es una novela inconclusa. Las últimas páginas aparecen como escritas de un tirón. Es decir, están en un proceso en el que está casi todo dicho, pero sin perfilar, sin corregir. Y en cuanto al final, seguramente el autor no llegó a decidir como quería que terminase. Da unos cuantos bandazos y termina en una línea suelta e inacabada. En todo caso interesante por los personajes que surgen y por las situaciones  de guerra poco conocidas por el lector.

Imagen de JOL

Clarissa es hija de un militar austriaco, estricto y celoso de su trabajo e investigaciones, un digno representante de la Imperio. Después de pasar por el internado habitual para señoritas, la joven conoce en Lucerna un joven francés de ideales socialistas del que se enamora. Juntos hacen un viaje por el norte de Italia disfrutando de sus paisajes y descubriendo una gran felicidad, aunque ya aparecen algunas intuiciones del difícil camino futuro, como es frecuente en las obras de este autor, con fuete tendencia al pesimismo, pues no en vano tuvo gran clarividencia para darse cuenta de la ruina de aquel Imperio, y de la decadencia de Europa.

El estallido de la Gran Guerra del catorce separa a los amanes, y Clarissa, que ha quedado embarazada, vuelve a Austria donde toma la decisión de tener y criar a un hijo del enemigo francés, con una historia que se va enredando, mientras sirve como enfermera de los heridos de la guerra. Tiene de positivo que la joven supera la tentación de abortar a su hijo, con la ayuda del buen profesor médico con el que trabaja desde hace tiempo. La novela no está acabada y el esbozo no parece suficiente siendo deudora de esa falta de esperanza y de fe real de gran escritor.

Zweig describe a los personajes con maestría llegando a los pliegues más profundos de los personajes sobre todo femeninos; y tiene la delicadeza y buen gusto de no exponer nada escabroso. Para algunos esta conmovedora novela tardía del autor es considerada como el testamento con los ideales humanísticos de un hombre con gran lucidez intelectual y notable sensibilidad.