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Noviembre, 2018

Diario de oración

O'Connor, Flannery

Entre enero de 1946 y septiembre de 1947, Flannery O`Connor escribió un diario que contenía una serie de «cartas dirigidas a Dios». Comenzó con él cuando aún no había cumplido los veintiún años, al poco de salir de su Savannah natal e instalarse en Iowa City para realizar sus estudios. 

Comentarios

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“Debo dejar por escrito que voy a ser una artista. No en un sentido estético banal, sino artesanal: si no es así, me sentiré sola continuamente, como hoy. La palabra “artesanía” aporta la perspectiva del trabajo y la palabra “estética”, la de la verdad. Perspectiva. Será la lucha de una vida, sin final. Cuando algo acaba, ya no se puede poseer. Solo se puede poseer la lucha. Consumimos toda nuestra vida en una lucha por poseer, pero esa lucha solo tiene valor si se estima preciosa y se dirige hacia una consumación final que esté más allá de la vida. Quiero ser la mejor artista, en Dios, que pueda llegar a ser.
No quiero sentirme sola toda la vida, pero la gente nos hace sentir aún más solos porque nos recuerda a Dios. Querido Dios, ayúdame a ser una buena artista, por favor, haz que mi arte lleve a Ti”.

Con escritores como Flannery O’Connor sobran las palabras. Basta con escuchar su propia voz.
Imprescindible para quienes se hayan preguntado alguna vez cómo sería la autora de A Good Man Is Hard To Find, en su trato íntimo con Dios. Imprescindible para quienes se pregunten ahora y siempre, ¿en qué consistirá eso de orar?, ¿es cierto que se puede hablar con Dios?
 

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Un libro interesante para descubrir la raíz de la vida y pensamiento de Flannery O'Connor. Leer más...

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Con un planteamiento bastante personalista, con una buena dosis de miedo por su juventud y sus deseos de ser una buena escritora, O’Connor escribe a Dios. Desde la humildad, del reconocimiento de que no sabe muy bien cómo hacerlo. Me parece una joyita, muy útil para tantas personas que, a veces, necesitan una muestra, un cómo hacer oración, pues no es una cuestión que salga a la primera. Creo que en su sencillez, Flannery acierta en temas profundos que, sin duda, sirven al lector. Leer artículo  1 >>, leer artículo 2 >>