Si tú me dieces ven lo dejo todo... pero dime ven

Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.
El caso le conducirá a Capri, lugar en que aflorarán recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el Sr. Martín y George. El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2011
176
978-84-253-4607-1
Valoración CDL
2
Valoración Socios
2
Average: 2 (2 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

2 valoraciones

Género: 

Comentarios

Imagen de Pilarica

No me ha gustado nada. Me ha dejado indiferente con todo el bombo y platillo que han dado en su promoción. Sucede muy a menudo. Es el típico libro de autoayuda que a mucha gente le gusta, pero yo no lo recomendaré. Aunque se lea en poco tiempo, hay tantos libros buenos que nos están esperando, que no merece la pena.

Imagen de Azafrán

La portada del libro recoge un diseño que define muy bien al personaje central, un “joven Dani” de casi 40 años, perdido en los recuerdos de su infancia –un Dani de 10 años-, de su adolescencia –un Dani de 13 años- y de su supuesta madurez en el presente que no sabe encontrar la salida adecuada a su fracaso amoroso. Tampoco sabe cómo recuperar a su amor.
Lo más interesante sea quizás la forma narrativa directa; el yo es Dani, alter ego del autor y el lector - en plural siempre-. Para este autor narrar es contar una historia en pequeñas dosis dejando siempre la solución a cada pequeña anécdota para el siguiente capítulo. Como Sherezade en Las mil y una noches.
El autor nos promete que nos va a dar las explicaciones correspondientes sobre las causas de su ruptura de pareja pero antes es preciso que conozcamos este o aquel detalle de su vida de infancia o de juventud para poder enfocar correctamente la comprensión del problema que le aqueja. De esta suerte nos enteramos de su vida y de los seres que más han influido en ella. Es un relato inocente y agradable, ligero, que atrapa al lector.
Dani es investigador y en el mismo momento que su pareja le abandona recibe una proposición de trabajo: un niño secuestrado en la isla de Capri. Naturalmente acepta porque esa isla fue exactamente el lugar elegido para realizar la escapada en su adolescencia. Encontrar al niño secuestrado significará para él solucionar su problema. Y en la última página vemos que así resulta efectivamente.
En cuanto al contenido, quizás lo más interesante sea lo siguiente: no hay ni una sola referencia al pensamiento cristiano; ni una sola mención a algo que pudiera recordar el sentido trascendente de la vida; ni una sola referencia al concepto religioso ni a ninguna religión. Sin embargo se habla mucho de la energía, de las vibraciones de los seres humanos y de las cosas y de cómo encontrar seres que nos resulten transmisores de la energía necesaria para reorganizar nuestra vida ante cualquier problema y poder así crecer, mejorar, ser feliz. Parece un libro de autoayuda.
Es curioso que el niño secuestrado represente para el investigador, Dani, el ideal de hijo porque su habitación está decorada de suerte que parece una representación del cosmos, con sus galaxias, estrellas y planetas; le gusta la misma canción que al investigador y a su pareja, “The show must go on”, de Queen y además se llamaba Izán, como el nombre que habían escogido para el hijo que intentaron durante años tener –mediante la utilización de las técnicas reproductivas. Un hijo para el que ellos habían decidido hasta esos detalles: la decoración de su habitación y la música que escucharía. Esta coincidencia nos recuerda que para el autor todo está inter conexionado; cada cosa, cada ser pertenece a un gran organismo que es el universo, es parte de ese universo y todo repercute en todo.
Si unimos todos estos detalles llegamos a la conclusión que la filosofía que alienta esta novela es la conocida como Nueva Era o New Age.