Dirección: Serrano 80, Madrid
Próxima tertulia: 30 de abril 2020.

Abril, 2020

El camino

Delibes, Miguel

En una aldea castellana, un chaval, que forma parte de un grupo de tres amigos, está a punto de marcharse a la ciudad, donde su padre quiere que estudie el bachillerato. El niño siente nostalgia del mundo que le fuerzan a abandonar y recuerda lo que hasta ese momento ha sido su vida en la aldea, junto a la abigarrada variedad de personajes que la pueblan.

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Publicada en 1950, “El Camino” es la tercera obra publicada por Miguel Delibes. Destaca el autor por su virtuosismo en el uso del lenguaje del medio rural y por su conocimiento sobre la vida interna de un pueblo. El hecho de que los protagonistas de la novela sean tres niños supone uno de los aciertos de la obra y da libertad del escritor, incluso para tratar el mundo de los adultos. La falta de argumento en la primera mitad, fundamentalmente descriptiva, hace un poco ardua la lectura. A partir de ese punto, cuando el autor nos ha presentado a sus personajes y el medio en el que se mueven, las anécdotas comienzan a cerrarse y adquiere sentido el relato. La edición incluye un estudio preliminar que más que facilitar la lectura distrae de ella. El lector vuelve a encontrar en el texto de la novela lo que ya se le había anticipado en el citado estudio. Es como si te contasen el final de una película. Personalmente aconsejaría prescindir de la lectura del mismo.

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Frente a la novela de la colectividad, tan característica de la narrativa moderna, “El camino” es un relato en el que se destaca el valor de cada persona, de cada individuo; por eso, desde el principio, cada personaje aparece singularizado con su nombre y su apodo que lo caracterizan y lo hacen diferente de los demás. Y por esto, también cada uno tiene su propio camino: el título de la novela no hace referencia a un camino físico, geográfico, sino al camino de la vida, al trayecto que cada uno debe recorrer desde que nace hasta que muere.

Publicada en 1950, pertenece a la segunda etapa de Delibes, su época positiva, en la que el protagonista (el hombre individuo) se adapta a una sociedad formada por otros hombres individuos, y se rebela si se le quiere llevar a una sociedad de hombres masa. Para el novelista, el pueblo es el lugar donde el hombre recobra su plena individualidad. En este caso, se trata de demostrar que Daniel, el Mochuelo, tiene una personalidad que radica en su pueblo, en el que también puede progresar sin necesidad de marcharse a la ciudad (tema muy literario que sigue el antiguo tópico de  “menosprecio de corte y alabanza de aldea”).

Aunque el tema puede resultar tradicional, los hallazgos formales son interesantes e innovadores. En cuanto a la configuración estructural, es una novela analéptica, de reducción temporal evocativa (esquema que volverá a repetir en “Cinco horas con Mario”, 1966), puesto que el primero y el último
de sus veintiún capítulos enmarcan una noche de insomnio en la que un sinfín de recuerdos se apodera de Daniel, el Mochuelo, el cual a
sus once años debe dejar el pueblo, muy a su pesar, para estudiar en la ciudad. En esa noche, recuerda su infancia, sus amigos, las historias de las gentes de su pueblo; y, gracias a esta rememoración continuada del protagonista, el punto de vista utilizado en el relato es la “omnisciencia selectiva”, porque el narrador se esfuerza por no alejarse de la óptica de Daniel. La mayor parte de las acciones están narradas bajo el prisma infantil, los
pensamientos y los sentimientos del niño (generalmente, en estilo indirecto libre), llenos de viveza y espontaneidad, impregnan y enriquecen el
discurso narrativo. La ingenuidad de éste y su sentido primario de las cosas le conceden al narrador, en tercera persona, unas licencias
semánticas y léxicas que nunca podría permitirse un narrador omnisciente “serio”.

Así pues, Delibes consigue destacar en cada uno de sus personajes aquellos rasgos que hacen de él un ser único, irrepetible. Aliada a esta noción de
individualidad, está la idea de camino o vocación de cada uno en la vida, para la vida. Para que un personaje sea fiel a sí mismo (y en último instancia para que conserve su plena identidad), debe seguir una trayectoria determinada. Don José, el cura, “que era un gran santo”, afirma hacia el final de la novela: “Hijos, en realidad, todos tenemos un camino marcado en la vida. Debemos seguir siempre nuestro camino, sin renegar de él. Algunos
pensaréis que esto es bien fácil; pero, en realidad, no es así. A veces, el camino que nos señala el Señor es áspero y duro. En realidad, eso no quiere decir que ése no sea nuestro camino”.

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Resumen

Daniel, el Mochuelo, está a punto de dejar su pequeña aldea para irse a estudiar a la gran ciudad. Antes de partir echa la vista atrás. Describe con nostalgia cómo discurre la vida en las faldas del Pico Rando. Se suceden costumbres, amores y desamores y el quehacer cotidiano de todos y cada uno de los aldeanos. Pero ante todo Daniel, el Mochuelo, nos abre su intimidad descubriéndonos cómo despierta a la vida y a la realidad. Este despertar se desenvuelve en el marco privilegiado de la amistad. 

Valores

La amistad aparece como el mejor medio de crecimiento personal. El niño se abre a la vida en el trato con los demás.                                    

Actividades creativas 

1. Este es el título

Objetivos: leer en profundidad, aprender a reflexionar sobre lo leído y saber comunicar a los otros el propio descubrimiento.

Técnica: en primer lugar, el profesor explicará la finalidad que tiene un título en un libro. Empezaremos por considerar si el libro leído lleva un título adecuado o podría mejorarse. Cada alumno tratará de encontrar un nuevo título que escribirá en un papel. Pasado untiempo prudencial, los alumnos leen en voz alta los títulos que han creado. El profesor los va escribiendo en la pizarra. A continuación se empiezan a eliminar títulos; para ello, los niños harán votaciones. Cuando sale el definitivo, su autor ha de explicar qué le ha movido a crearlo o qué ha tenido más en cuenta para ello.

2. Cómo son

Objetivos: entender la lectura y gozar con lo que expresa el libro.

Técnica: consiste en encontrar y explicar cómo son los personajes principales del libro a través de la indumentaria de cada uno, del aspecto físico que tienen y de los sentimientos que demuestran. Para iniciar el diálogo, el profesor pregunta quiénes son los personajes más importantes. Determinados estos personajes, se da un tiempo para que los alumnos digan cómo van vestidos. A continuación, se describe el aspecto físico que tienen y lo que este puede expresar. En último lugar, se analizan los sentimientos que se descubren a través de las distintas actitudes.

Alumnas de 3º de Magisterio: Miriam Alonso y Carmen del Pozo.

Imagen de Rubito

Daniel, el mochuelo, vive en un pueblo de un valle y con once años va a partia a la ciudad para estudiar.
La noche anterior no puede dormir y recuerda " toda su vida" junto a Roque , el moñigo, y German, el tiñoso.
A través de sus travesuras, de sus aventuras, los pájaros, etc, nos muestra cómo son las personas mayores, cosas que ellos no comprnden y que van descubriendo en esas pequeñas cosas de la vida diaria, las grandezas y las miserias de los mayores, sus costumbres que no cambian, y sus ambiciones , aveces mezquinas.
Novela encantadora, sin concesiones a la brusquedad, sana y deliciosa, recomendable para niños y mayores.
Esta señalada por la crítica como una de las obras maestras de la narrativa contemporánea.
Un dato curioso: Posiblemente sea la única obra de Delibes que no se desarrolla en los llanos de Castilla. El valle puede ser de Santander cuando esta provincia formaba parte de Castilla la Vieja.

Imagen de cdl

¿Quién no recuerda a Daniel el Mochuelo, Roque el Moñigo o Germán el Tiñoso? Este maravilloso libro de Delibes es uno de los máximos exponentes de la literatura española de este siglo. El camino es un canto a la naturaleza de Castilla y un poema de la vida sencilla, contada a través de la vida de tres amigos entrañables que alcanzarán la madurez en medio de la tragedia. El gran Miguel Delibes se consagró para siempre con esta novela. Un buena oportunidad para leerla o releerla.