El poder y la gloria

Es una novela situada en la época de la revolución mejicana de principio de siglo. Revolución rabiosamente anticatólica, iconoclasta, anticlerical. En estas páginas magistrales de Graham Green se dibuja la terrible situación a la que fueron sometidos los sacerdotes. Nos cuenta la historia de uno de los últimos que resistieron a los asesinatos y expulsiones. Una vida dura, tremenda, de un sacerdote solitario y fugitivo. Toda una ocasión de revisar, por parte del protagonista, lo que ha sido su vida, antes y después de la revolución y lo que queda de su fe y de su vocación. Me parece muy útil y recomendable para personas con cierta madurez en sus planteamientos religiosos. Otros probablemente no la entenderían.
La edición de Plaza & Janés de 1995 que yo he leído está mal traducida.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2001 Edhasa
352
978-84-350-1368
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.533332
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Comentarios

Imagen de JavierCanals

La revista Times incluye este libro entre las 100 mejores obras escritas en inglés. Cabe encuadrarlo en la media docena de novelas «católicas» escritas por el famoso escritor británico, que escribió El poder y la gloria a raíz de su estancia en Méjico en la década de los 1930, donde fue testigo de la persecución de la Iglesia Católica por un gobierno anticlerical y la llamada guerra de los cristeros.
Graham Green, convertido al catolicismo a raíz de su boda, fue hasta el fin de su vida una figura controvertida, sometido a vaivenes importantes que incluyen el alcoholismo, la separación de su mujer, con la que permaneció no obstante casado hasta su muerte y su actividad literaria, asombrosamente versátil.
El poder y la gloria recibe su nombre de la doxología que completa el Padre Nuestro en la liturgia, pero encuentra en esta novela un significado muy distinto. El protagonista, un sacerdote que ha permanecido en un estado mexicano ficticio durante la persecución de la Iglesia, administrando los sacramentos a los campesinos y los indios a pesar de poner en peligro su vida. José, así el nombre del sacerdote, es un hombre débil, alcohólico (llamado despectivamente «cura whisky»), con una hija ilegítima, fruto de una borrachera, que a pesar de todo tiene una profunda conciencia de su condición de sacerdote y del poder que le otorgan los sacramentos, especialmente la consagración de la eucaristía. No se considera a sí mismo un héroe, ni un mártir, sino un hombre débil, que no ha conseguido escapar de la amenaza de muerte por su propia indolencia e indecisión. Al mismo tiempo, considera un deber seguir administrando los sacramentos a los que se lo piden. Su oponente en la novela es un teniente de origen indígena, ateo convencido, que lo persigue llevado por un extraño odio a toda religión. La conversación entre ambos es uno de los puntos más destacados de la novela. También destaca un mestizo, el llamado atravesado, que le delata pero, al mismo tiempo, suplica su bendición. A estos tres se suman otros personajes, como un ex-sacerdote, casado para atenerse a las leyes estatales, un dentista norteamericano y una familia anglicana que lo acoge. El ritmo de la novela no es tan homogéneo como el de otras obras de acción del mismo autor, decayendo en parte en algunos capítulos y dejando ciertos «flecos». No obstante, se lee con gusto hasta el final.
No se trata de una novela apologética, que defienda la religión o a los sacerdotes, sino una obra maestra que plantea preguntas sin dar una respuesta unívoca. Excelente novela. Las adaptaciones al cine o al teatro acentúan distintos aspectos de la trama, pero no alcanzan la profundidad del libro.

Imagen de Manu

Este libro formará parte de los clásicos de la literatura pues es capaz de reflejar la grandeza y la miseria del ser humano.

Imagen de Ana D.

Refleja magistralmente la lucha de un sacerdote por arrepentirse de su vida de pecado y por su cobardía. También se ve la bondad de la gente que desea tener sacerdotes que les administren los sacramentos en Mexico, cuando toda manifestación religiosa está castigada con la muerte. Es admirable la lealtad de la gente del pueblo que no delata al sacerdote a pesar de la indignidad de éste y de su miseria que mejoraría con la recompensa por entregar a un sacerdote. En casi todos los personajes se ve la mezcla de virtud y de miseria. Y queda patente que no podemos juzgar a nadie, porque no conocemos los pensamientos íntimos de cada uno. Sólo echo en falta la presencia de algún sacerdote ejemplar, pues aunque habla de los mártires, no cuenta la historia de ninguno. Quedan en el anonimato.

Imagen de enc

Para ser cristiano a este libro le falta un pelín de alegría, de esperanza. Todo el mundo habla de Graham Greene como un autor católico pero me remito a lo que dice de él Joseph Pearce en "Escritores Conversos". Greene fue un hombre atormentado y su adhesión a la fe más bien intelectual. Literariamente tampoco me convencen sus obras. Me recuerdan al jugador de futbol que va a lanzar un penalti y empieza a correr desde el centro del campo; cuando llega hasta el balón -la tesis de la novela- está agotado, y el portero -o lector- se ha ido a desayunar.

Como elemento positivo de esta obra señalaría la naturalidad con la que el autor elige a un sacerdote como protagonista, aunque ya se hubiera hecho muchas veces antes. Es más, es posible que la figura del sacerdote católico sea literariamente muy fecunda; desde el Padre Brown o Don Camilo hasta otros con un perfil existencialista, como el sacerdote mexicano de Graham Greene. Si tuviera que elegir uno me inclinaría por el protagonista de "Las llaves del Reino", de A.J.Cronin. Sobre sacerdotes con perfil literario se puede ver la "Guía de curas con encanto" de José Luís Olaizola. 

Imagen de asun

Esta novela se sitúa en el año 1940, en Mexico, este es un momento muy delicado para este país. La pobreza y la muerte, empapa a todos los hombres que estan viviendo allí.
Los camisas rojas, se proponen matar a todos los sacerdotes y quemar las iglesias, alguno curas huyen, entre otros se encuentra el Padre Jose, que es un cura con un gran sentimiento de culpa, por no haber cumplido con su deber en multiples ocasiones. El huye y se esconde para que no le maten, pues sabe en el fondo de su alma que debe conservar su vida y pasa por diferentes pueblos y familias. Cada familia nos narra su atormentada existencia y privación de libertad. La única esperanza que tiene esta humilde gente, es ser confesada para salvarse en la otra vida. Todos tienen en el fondo de su alma una profunda fe, pero tienen temor a manifestarla, sino es por motivo de tener una oportunidad de salvarse por medio de una confesión.
El Padre Jose confiesa a todos los creyentes que puede aún sabiendo el peligro al que se expone.
Este libro tiene un gran sentido del más alla, pues la muerte está en la vida diaria de toda aquella gente. La única esperanza de la que disponen es poder salvarse en la otra vida.
El libro esta muy bien ambientado y describe muy bien todos los pensamientos de aquella gente en esos momentos tan extremos. Te hace meterte en el papel de las personas. Es un buen libro y se lo recomendaría a todo el mundo.

Imagen de rodri

Esta novela, escrita en 1940 y tal vez la mejor obra del famoso escritor inglés, nos muestra la visión del autor sobre el México de los años veinte. En esa época, había en este país una despiadada persecución religiosa.
Greene, tal vez por influencia de su esposa, se convirtió al catolicismo en 1926; posiblemente por eso nos muestra tal preocupación por el pecado y el fracaso moral. El protagonista de la novela está obsesionado por poderse confesar para que así se le perdonen sus pecados.
El autor nos retrata a la perfección diferentes personajes: un sacerdote, buen hombre, que había claudicado y que incluso se había casado, sufría muchos remordimientos que ahogaba en alcohol; una jovencita demasiado madura para su edad, que esconde al Padre José; el teniente que idea estratagemas crueles para atrapar al sacerdote, como matar cada día un habitante de cada ranchería por donde cree que ha pasado; los habitantes de los pueblos, tan temerosos de los soldados, tan resignados a su suerte; los presos y hasta el malhechor que quiere entregar al cura por la recompensa.
También son exactas las descripciones de los lugares: el paisaje mexicano, las rancherías, las estaciones de policía, las cantinas y callejuelas de los pueblos y hasta las cárceles.
Una de las cosas que no me gustó en esta edición es la traducción. Como está hecha por un traductor español, no se respeta la forma de hablar de los mexicanos, así que encuentro extraña la forma de expresarse, por ejemplo, de un teniente mexicano cuando utiliza el vosotros en vez del ustedes, pues en México no se utiliza la segunda persona del plural.