Uno de los llamados clásicos esenciales de la economía es David Ricardo (1772-1823), un inglés de origen judío sefardí que había comenzado a trabajar con su padre en la bolsa de Londres en 1793 y logró una inmensa fortuna trabajando en cuestiones bursátiles toda su vida. Compró un escaño en el Parlamento inglés en 1819. Junto con Adam Smith (1723-1790) será uno de los economistas ingleses más renombrados desde el siglo XIX.

Ciertamente, ninguno de estos dos autores alcanzó el nivel de Francisco de Vitoria, Domingo de Soto o Saraiva, puesto que carecían de la hondura metafísica y antropológica, pero aportaron a la economía los primeros desarrollos matemáticos y se pueden considerar los maestros de la macroeconomía.

Lo más importante, tanto de Adam Smith como de David Ricardo, fue su defensa denodada de los principios del libre mercado establecidos por Francisco de Vitoria y universalizados por Grocio, es decir, el precio justo, los préstamos en precario, las comisiones de bajo interés, el común sentir de los hombres a la hora de juzgar los impuestos, etc. Especialmente interesante es la comparación de Vitoria con Ricardo en el “precio natural” y el “precio de mercado” (63).

Enseguida, hemos de resaltar que el valor y el precio no son cuestiones equivalentes, sino que dependen mucho de las condiciones del mercado y de la constitución esencial de las cosas (18).

Ciertamente, tampoco es equivalente el valor y la renta, sobre todo cuando la renta no es fija sino variable. Aquí es donde se comprueba lo que había avanzado la economía del siglo XIX, pues el análisis aportado por Ricardo es de una gran finura (45).

Es magistral la explicación del estudio del salario y su establecimiento siguiendo de cerca lo que ahora llamamos el índice de precios al consumo (IPC), pues parece que estamos hablando de nuestro tiempo (67).

Precisamente, uno de los temas que propiciaron la revolución americana y la independencia de Estados Unidos fue el monopolio de Gran Bretaña y la subida de impuestos generalizados a las colonias. La cuestión está tratada en este libro y es clarificadora al respecto (100). Ciertamente que los impuestos sobre la renta afectarán a la renta (141)

También es de Ricardo otro de los descubrimientos importantes de la macroeconomía: cuando el análisis de la producción que supera al consumo y provoca un incremento del capital (119). Finalmente, no podemos olvidar que el aumento de los precios afectará a la inflación: “Los impuestos sobre los salarios hacen aumentar estos últimos y, por lo tanto, reducen la tasa de beneficios del capital” (179).

José Carlos Martín de la Hoz

David Ricardo, Principios de economía política, editorial Profit, Barcelona 2026, 381 pp.