Educación y enseñanza

       Después de la guerra civil, Josefina Aldecoa estudió Filosofía y Letras en la especialidad de Pedagogía. Conservaba en su interior la idea de lo que había sido la Institución Libre de Enseñanza, por lo que, cuando su hija iba a ser escolarizada, alguien sugirió que abriera ella misma un Jardín de Infancia. Éste inició su andadura el 5 de octubre de 1959: "Comenzamos el curso con una veintena de niños de tres a cinco años, todos hijos de amigos y entre ellos mi hija Susana" (pág.119).

El centro educativo recibió el nombre de Colegio Estilo y ha mantenido abiertas sus puertas hasta 2019. Según Wikipedia se trataba de un centro no subvencionado y laico, es decir que no impartía la asignatura de religión. "Lo primero que hice -escribe la autora- fue aclararles mis ideas sobre la educación". Las ideas docentes de la autora (págs.118-123) son luminosas, aunque entiendo que no se pueden aplicar a una enseñanza masificada.

Nos interesa especialmente la diferenciación que hace entre educación y enseñanza. La educación, según la autora, se centra en el alumno individual: "Si creemos en el ser humano, en la variedad de las personalidades individuales, en la libertad para desarrollar armoniosamente los aspectos que distinguen a un niño de otro, estamos definiendo el tipo de educación y de enseñanza que queremos desarrollar" (pág.120).

"Enseñar: ¿Qué? ¿Para qué? ¿Cómo?" -se plantea. Y contesta: "Todas estas preguntas tienen respuesta en el concepto que tengamos de la educación. La educación tiene que ver con una actitud ante la vida, una filosofía de la existencia por elemental que ésta sea". Mientras tanto, la enseñanza sería  la  transmisión de conocimientos: "La enseñanza, la transmisión de conocimientos -afirma- es consecuencia de la educación" (pág.120).

Resulta penoso pensar en los conocimientos que se tratan hoy de transmitir a los alumnos -andamos ya por las dos lenguas extranjeras- y la dudosa utilidad que se prevé para ellos. Mientras tanto no se habla de educación, quizas porque no exista unanimidad acerca de lo que ésta sea o si corresponde a la escuela promoverla. Existen ciertas ideas que se consideran transversales y que todos los profesores tienen que implementar, cada uno a su modo, y esto parece ser todo lo que se puede decir acerca de la educación.

Escribe Josefina: "He sido testigo de cambios sucesivos en los planes de estudio en un intento desesperado de resolver problemas generales cuya raíz está en algo más profundo y posiblemente utópico, ya que depende de la filosofía de la existencia y de los princios éticos que un país ha desarrollado". E insiste: "He visto a mi alrededor convertir en problema lo accesorio y dejar de lado lo fundamental" (pág.122).

Juan Ignacio Encabo Balbín
Aldecoa, Josefina, En la distancia, Santillana Ediciones Generales, 2004.