El mar mediterráneo durante todo el siglo XVI hasta la batalla de Lepanto de 1571 se convirtió en un mercado de esclavos y de redención de cautivos a ambos lados del Mediterráneo, de modo que indudablemente despertó los intereses comerciales a ambos lados.
Es impresionante, las altas cifras, millonarias, de las que estamos hablando de hombres y mujeres capturados, a los que se pone precio y a los que se busca una redención a través de las órdenes religiosas de los mercedarios y trinitarios o de las cofradías italianas o sencillamente a través del propio estado. Los esclavos eran sencillamente propiedad del capitán del barco y de quienes hubiesen financiado la correría por el mar que había causado la captura.
Nuestro autor nos hablará que entre 1450 y 1850 “se está barajando la cifra de al menos tres millones de personas (musulmanes y cristianos) perdieron la libertad en tierra o mar y fueron esclavizados” (16).
Enseguida, recordará que “la piratería siempre ha sido endémica en el Mediterráneo, pero su incremento a principios del siglo XVII marcó el fin de la era de los grandes enfrentamientos imperiales en alta mar” (17)
Conviene reparar en la prisa con la que se tramitan, la posibilidad de la redención de un cautivo pues la presión para venderlo como esclavo o provocar su conversión al islam hacía más urgente la llamada y el apremio para encontrar el dinero y poder llevar a cabo la redención del cautivo con todos los intereses necesarios y las medidas precautorias.
El autor, Daniel Hershenzon, profesor de Connecticut en Estados Unidos, muestra una extraordinaria finura en la búsqueda de las fuentes, cruce de las mismas y extracción de las historias particulares un filón para establecer parámetros aplicables a otros esquemas.
“En el Mediterráneo la cautividad y la esclavitud no fueron condiciones excluyentes, sino más bien dimensiones de un único proceso. Los contemporáneos usaban indistintamente los términos ‘cautivos y esclavos’ para referirse a las víctimas del sistema “(18).
Es muy interesante, descubrir la decadencia de los mercados de esclavos desde el siglo XVII en detrimento de los mercados globales de américa y Asía: “a principios del siglo XVII sucedió la invasión del norte: “cuando las flotas y los mercaderes ingleses, holandeses y franceses invadieron el Mediterráneo en masa y lo transformaron en un escenario internacionalizado donde las naciones-Estado homogéneas competían en los mercados” (20)
José Carlos Martín de la Hoz
Daniel Hershenzon, El mar cautivo. Esclavitud, comunicación y comercio en España y en el Mediterráneo durante la Edad Moderna, Marcial Pons, Madrid 2026, 305 pp.