El profesor y escritor Stephan Greenblatt inglés, nos sitúa en la Inglaterra del siglo XVII durante el largo y tedioso reinado de Isabel I que logró unificar con el “Common player” la práctica religiosa del Reino Unido después de perseguir cruelmente el catolicismo hasta lograr eliminar el culto romano en toda la Isla.
El problema de jugar con la conciencia del pueblo y de sus nobles y gobernantes fue que propició una religión falsa, sin un culto verdadero y mentirosa en su relación con Dios y con la reina.
El fundamento del cisma de Inglaterra del “common player” y de la persecución de la misa católica crearía un pueblo con una fe mal cimentada en sus creencias, sin vida religiosa, ni monasterios, más preocupado por medrar delante de la reina que por hacer la voluntad de Dios.
Todavía el ambiente se vuelve más sórdido cuando se adentra en el mundo universitario de Oxford y Cambridge que terminan por perder a los grandes maestros de antaño al dejar de busca la verdad para conservar el puesto de trabajo y perder la libertad de cátedra por el número de espías que había en las aulas.
Nunca fue la persecución por la ortodoxia más contundente e intolerante que cuando provenía de la herejía y del cisma. Las persecuciones en razón de la herejía no terminaban nunca y el número de muertos por contradicciones “in terminis” eran constantes según nos describe el autor.
Las descripciones de los mártires católicos ingleses y las patrañas inventadas para descubrir donde se ocultaban los sacerdotes católicos dividieron profundamente a las familias. Era muy duro ver a padres traicionar a sus hijos o al revés en sus denuncias que llevaban a una muerte segura.
De hecho, no es extraño pensar que muchos buenos católicos aguantaron a escondidas su fe y sin sacramentos lograron ser fieles toda su vida, al menos varias generaciones hasta que en el siglo XIX comenzó a abrirse la mano. Indudablemente. Se dice que Shakespeare era uno de ellos.
En cualquier caso, nuestro autor centrará gran parte de su trabajo a hablar del protagonista de esta aventura, Chistopher Marlowe, quien se afirma que fue inspiración y rival de William Shakespeare, que vivió en Londres y comenzó a vender su escritura a los editores y comediantes (147).
Efectivamente, fue asesinado con tan solo 29 años en una taberna de Deptford en 1593.
José Carlos Martin de la Hoz
Stephan Greenblatt, El renacimiento oscuro. La turbulenta vida del gran rival de Shakespeare, Crítica, Barcelona 2025El renacimiento de lo oscuro
El profesor y escritor Stephan Greenblatt inglés, nos sitúa en la Inglaterra del siglo XVII durante el largo y tedioso reinado de Isabel I que logró unificar con el “Common player” la práctica religiosa del Reino Unido después de perseguir cruelmente el catolicismo hasta lograr eliminar el culto romano en toda la Isla.
El problema de jugar con la conciencia del pueblo y de sus nobles y gobernantes fue que propició una religión falsa, sin un culto verdadero y mentirosa en su relación con Dios y con la reina.
El fundamento del cisma de Inglaterra del “common player” y de la persecución de la misa católica crearía un pueblo con una fe mal cimentada en sus creencias, sin vida religiosa, ni monasterios, más preocupado por medrar delante de la reina que por hacer la voluntad de Dios.
Todavía el ambiente se vuelve más sórdido cuando se adentra en el mundo universitario de Oxford y Cambridge que terminan por perder a los grandes maestros de antaño al dejar de busca la verdad para conservar el puesto de trabajo y perder la libertad de cátedra por el número de espías que había en las aulas.
Nunca fue la persecución por la ortodoxia más contundente e intolerante que cuando provenía de la herejía y del cisma. Las persecuciones en razón de la herejía no terminaban nunca y el número de muertos por contradicciones “in terminis” eran constantes según nos describe el autor.
Las descripciones de los mártires católicos ingleses y las patrañas inventadas para descubrir donde se ocultaban los sacerdotes católicos dividieron profundamente a las familias. Era muy duro ver a padres traicionar a sus hijos o al revés en sus denuncias que llevaban a una muerte segura.
De hecho, no es extraño pensar que muchos buenos católicos aguantaron a escondidas su fe y sin sacramentos lograron ser fieles toda su vida, al menos varias generaciones hasta que en el siglo XIX comenzó a abrirse la mano. Indudablemente. Se dice que Shakespeare era uno de ellos.
En cualquier caso, nuestro autor centrará gran parte de su trabajo a hablar del protagonista de esta aventura, Chistopher Marlowe, quien se afirma que fue inspiración y rival de William Shakespeare, que vivió en Londres y comenzó a vender su escritura a los editores y comediantes (147).
Efectivamente, fue asesinado con tan solo 29 años en una taberna de Deptford en 1593.
José Carlos Martin de la Hoz
Stephan Greenblatt, El renacimiento oscuro. La turbulenta vida del gran rival de Shakespeare, Crítica, Barcelona 2025, 401 pp.