Europa carismática

 

Marina Motta, religiosa del Niño Jesús de Nicolás Barré, profesora de historia de la Iglesia, ha redactado una interesante historia de Europa sobre la base de la santidad suscitada por el Espíritu Santo en cada etapa de la historia y a través de personajes muy variados que han alcanzado la plenitud de la vida cristiana. El espíritu Santo ha provocado innumerables incendios de amor en muchos más corazones de los que tenemos conciencia.

Es más, indudablemente el Espíritu Santo ha provocado ascensiones de amor y nuevos carismas, en todas las almas que ha bautizado con el fuego de su Amor y en todas las instituciones y movimientos de transformación espiritual y social y, finalmente, a través de un gran cúmulo de iniciativas, gracias a los cuales las sociedades hablan y se transforman, pues los revolucionarios siempre han sido los santos (7).

La gran aportación de la profesora Marina Motta ha sido espigar los incendios de amor que hay detrás de las vidas de los santos y de las instituciones que brotan nuevas o que se reactualizan en cada etapa de la historia: espigar, valorar, precisar, no es tarea fácil y el lector tiene en sus manos la prueba.

Nos gustaría presentar en primer lugar la presencia de Cluny, Francia, donde el Espíritu Santo marcó un cambio de perspectiva, un lugar de referencia donde, por fin, se rezaba bien y se trabajaba y donde se revalorizaba la dignidad de cada persona humana en cada una de sus acciones: obrar por amor (31) Inmediatamente, Marina Motta señala un nombre y una obra gigantesca que influye en toda Europa y marca la línea de fuerza del papado: el cisterciense san Bernardo de Claraval (1090-1153), un hombre que dejó una profunda huella en su tiempo y durante muchos siglos; dejó escritos, discípulos y un nuevo estilo de vida mística sencilla y personal (33).

Precisamente, la revolución de las órdenes mendicantes, supusieron también una verdadera transformación espiritual en toda Europa pues, ágilmente, capilarmente franciscanos y dominicos llevaron la verdad, la coherencia, el estudio, la pobreza, la alegría, la devoción a la virgen y el vivir para Dios hasta el último rincón de Europa (75). La naturalidad de la coherencia. Llegamos así a san Alberto Magnos, el Maestro Eckhart, santo Tomás de Aquino, san Buenaventura el beato Duns Escoto, y tantos y tantos doctores y sabios que llevaron la Teología a la cumbre de los saberes y construyeron a su alrededor el alma mater, la universidad que sigue fecundando las culturas y las civilizaciones: la fe y la razón en un equilibrio portentoso.

Tras las renovaciones del renacimiento, de la Escuela de Salamanca y de la teología de controversia con Lutero, llegaremos a la crisis del pensamiento que produjo la ruptura de la unidad de las ciencias y los saberes. De ahí llegaremos al Concilio Vaticano II y al conjunto de santos Romanos Pontífices que lo han ido aplicando.

José Carlos Martín de la Hoz

Marina Motta, Europa carismática, Cómo los santos y fundadores han revolucionado la historia de Occidente, ediciones Ciudad Nueva, Madrid 2023, 298 pp.