Historia de la retribución del trabajo

 

Javier Fernández Aguado (Madrid 1961) escribe con Josep Capell, este interesante trabajo histórico acerca de la retribución del trabajo humano desde hace unos 5.000 años hasta la actualidad.

En primer lugar, como hacen los clásicos, comenzará por caracterizar el empleo y la retribución del trabajo: “En un mercado libre, el salario derivaría, a grandes rasgos, de lo que restaría del rendimiento del trabajo una vez amortizados los costes de producción y los beneficios del capital. Siempre que exista libertad de mercado, este sirve de regulador del precio y del valor” (23). Enseguida, añadirá en palabras de Adam Smith (1723-1790): “El trabajo, por tanto, es la medida real del valor d cambio de todas las mercancías” (23). Y, un poco más adelante, señala Fernández Aguado que, para Smith, el mercado es natural y por eso difícilmente regulable.

Es muy interesante, ese marco amplio que establecen nuestros autores desde las primeras páginas de su trabajo: “Al igual que los demás contratos, se deberían dejar los salarios a la libre competencia en el mercado y nunca deberían ser controlados ni intervenidos por la legislación” (27).

Entre los diversos autores citados para hablar de la remuneración en el trabajo, merece la pena recoger una cita de san Juan Pablo II en la “Laborem excercens”: “El hombre que trabaja desea no solo la debida remuneración por su trabajo, sino también que sea tomada en consideración en el proceso mismo de la producción …trabajando en algo propio“(43).

Páginas, más adelante terminará su recorrido histórico con estas palabras: “Gastar con prudencia y diseñar estrategias de retribución sostenibles forma parte del sentido común” (56).

Es interesante el análisis muy detallado de los sueldos a partir del siglo XVI pues en muchos estamentos se llevaban los libros de contabilidad, fundamentales para evitar el peligro de apegarnos a los bienes de la tierra, cuestión que en la sociedad católica postridentina y en la calvinista era muy importante (175).

Especialmente puntillosa es la contabilidad en la ilustración y especialmente en el reinado de Carlos III en España y en los borbones franceses, así como en la corte austriaca (179).

Las sociedades económicas de amigos del país, las regalías con Roma, las desamortizaciones, las manos muertas, etc., la economía empieza a mandar cada vez más. La hacienda pública comenzará a ser mucho más certera (181). Es interesante que Carlos III apostara por América, pero el liberalismo terminó por imponerse allí y destruir su idea de los reyes unidos entre España y América (183).

José Carlos Martin de la Hoz

Javier Fernández Aguado y Josep Capell Guiu, ¿Qué vale nuestro trabajo? Kolima books, Madrid 2025, 329 pp.