Harmut Rosa (Lörrac, Alemania, 1965), catedrático de sociología de la Universidad de Jena, plantea en esta conferencia “la urgente necesidad de la religión” en el debate cultural europeo, sencillamente, porque sin la fe nuestras diatribas son incapaces de generar profundidad, ni crecimiento en el conocimiento del hombre y de su vida en sociedad.

Ciertamente, Habermas y Ratzinger llegaron a la misma conclusión cuando acordaron que para la construcción de una ética global que ayudase a desarrollar y potenciar nuestras democracias hacía falta creer o al menos aceptar en la posibilidad de la trascendencia y, al menos. actuar como si Dios existiera.

Los prólogos de Gregor Gysi y Charles Taylor presentes en esta obra actuarán como sencillos teloneros con sendas introducciones a la conferencia central de Harmut Rosa donde se plantea la cuestión con acentos de necesidad.

Ciertamente, para un lector habituado a leer ensayos de temas actuales, el libro se queda corto, quizás porque sencillamente se trata de una conferencia que lo que pretende es generar debate. El libro abre un debate y ojalá muchos autores que se animen a escribir sobre la materia.

Tenemos todavía en la retina el sólido discurso de León XIV en el Congreso de los Diputados, donde el aplauso de siete minutos y la sonrisa de todos los parlamentarios y senadores presentes reflejaban que ese era el camino en el que todos podemos trabajar por el bien común para crear una sociedad más justa y solidaria estando de acuerdo en una antropología común: el humanismo de la Escuela de Salamanca.

Cuando habla de Religión Harmut Rosa está hablando de filosofía de la religión que es un paso más que teodicea, y por lo tanto es aceptar un mundo creado por Dios y un Dios personal que se ha revelado y que el hombre tiene una dignidad porque, el género humano, es “imagen y semejanza de Dios”.

Es interesante que el autor la idea, la urgente necesidad de una idea, pero no termina de concretar. Quizás leyendo los discursos del Santo Padre pueden los intelectuales españoles concretar lo que aquí queda indeterminado. Ciertamente, se podría concretar esta necesidad de la religión y contar con ella a la hora de hacer un gran pacto por la educación, la sanidad y la familia, donde la religión y la dignidad de la persona humana tienen muchos problemas que resolver entre todos para nuestra felicidad

Una vez más, felicitar a Fragmenta editorial, por los temas, la actualidad, la brillantez de los autores seleccionados con los que habitualmente escoge los autores y las materias.

José Carlos Martín de la Hoz

Harmut Rosa, La democracia necesita la religión con urgencia. Sobre la necesidad de detenerse y ser receptivos, Fragmenta editorial, Barcelona 2026, 76 pp.