La sociedad medieval

 

El interesante trabajo de la profesora Isabel Ilzarbe, de la Universidad de la Rioja, nos permite viajar en el tiempo, no sólo hacia la Alta Edad Media, sino también a un paisaje geográfico y a una realidad cultural y cultual, desgraciadamente, ignorada hoy por muchos de nuestros contemporáneos, nos referimos a los monasterios rurales y su importancia no solo en la vida espiritual del pueblo cristiano, sino también en las múltiples facetas y características de la humana existencia.

Se trata de las imágenes de los pueblos rurales de España y de muchos otros países de Europa que fueron construidos, instruidos y arropados por los monasterios. En ellos el sonido de las campanas marcaba el ritmo diario y los avisos urgentes y el calendario litúrgico de las fiestas era el referente y la atención de los monjes que les hacían muy cercanos.

En la sociedad feudal que dio paso el mundo de los pueblos invasores, se terminó con las estructuras romanas o con gran parte de ellas, pero la acción de la Iglesia, del Evangelio de Jesucristo, de la filosofía griega y la adopción del derecho romano, terminó por revitalizar aquella sociedad y transformarla en algo nuevo, como es la que se llama cristiandad y, su reflejo externo, el mundo rural del medievo.

Precisamente, el estudio de las relaciones sociales e institucionales, ha llevado a la autora a descubrir a los monjes hispanos de la Alta Edad Media: “la motivación de este trabajo, es muy clara: se plantea como una toma de contacto que sirva al lector para iniciarse en el tema. Se trata además (…) de una revisión de lo que ya sabemos que pueda catapultarnos hacia todas las cuestiones que aún no hemos podido responder, como por ejemplo, cual es la política de dependencias monacales y el juego de vínculos externos, cuáles son los espacios de sociabilidad, cómo se define el ámbito del ritual y las ceremonias, cómo son los días y las horas en el interior del monasterio” (11).

La bibliografía citada y recogida al final del trabajo, muestra como a lo largo del siglo XX se han ido editado muchas fuentes sobre la sociedad rural medieval y, en concreto, sobre los grandes monasterios de España entre el siglo VIII, cuando tiene lugar la invasión musulmana y el siglo XII, cuando Castilla toma el rumbo definitivo de la reconquista y, en cierto modo, las fronteras con el islam son mucho más estables.

En primer lugar, la autora establecerá, de modo muy sucinto la definición y el ámbito monacal: la vida de los monjes, los ritmos de vida alrededor de la liturgia, del rezo de las horas, de los trabajos para el mantenimiento y sostenimiento del propio convento, y, por supuesto, la ayuda prestada a la sociedad circundante: el buen ejemplo de vida, la predicación y catequesis del pueblo, la formación de la juventud en las escuelas monacales, las visitas y misiones populares. (21-43).

En segundo lugar, revive la autora para el caso de Castilla y Aragón los pasos del eremita al cenobio y, finalmente, al monasterio, siempre en comunidades separadas de hombres y mujeres, como fue recogido por el corpus iuris canonici enseguida (56-57).

Respecto a la regla de San Benito que termina por imponerse por su profundidad, rigor y sentido común, capacidad de adaptación a las diversas culturas y caracteres, hay que recordar que entró por Cataluña y se extendió rápidamente, hasta que Concilio de Aquisgrán (817) lo reconociera para toda Europa (64).

A partir del siglo XI los reyes de Castilla van a impulsar el Cister y eso se notará en la importancia de los donativos que les entregan para su sostenimiento y a la construcción de nuevos monasterios y para otros en tantos lugares a lo largo del camino de Santiago y en otras zonas: en tierra de Estella, San Millán de la Cogolla, San Pedro de Arlanza, etc. (68). Precisamente de esos monasterios saldrán papas, obispos y abades que regirán la Iglesia en tantos lugares y conseguirán la reforma de la Iglesia desde la liturgia, la santidad de vida y el estudio.

José Carlos Martín de la Hoz

Isabel Ilzarbe, Monjes hispanos en la Alta Edad Media. Breve historia del monacato medieval en la península Ibérica (siglos VIII-XII), Ed. Punto de Vista editores, Madrid 2017, 135 pp.