El libro de entrevistas y crónicas de los protagonistas y de los pensadores de los acontecimientos de la revolución de mayo del 68, que ahora reseñamos, tiene la virtualidad de recordar, con el paso de los años, y la perspectiva de la historia, la realidad de unos acontecimientos que ciertamente influyeron en la civilización occidental más de lo que todavía somos capaces de vislumbrar.
Por ejemplo, es interesante el recuerdo nítido y preciso de Alain Krivine (Paris 1941,) quien fuera fundador del Partido Comunista Revolucionario francés, uno de los entes claves en la movilización estudiantil y obrera del 68 y en la posterior asimilación de aquel fenómeno de masas. El resumen de aquellos días, según nos narra en primera persona, fue la mayor huelga general (22) de la historia revolucionaria de Francia que no fueron capaces de asimilar y encauzar hacia la verdadera revolución que hubiera llevado a otra sociedad.
Es interesante descubrir que tanto unas fuerzas políticas como otras y la sociedad interclasista llevaba votando a De Gaulle diez años dotándole de amplias mayorías, pero llegó un momento dijo “basta de manera ostensible”, porque Francia daba a los jóvenes la sociedad del bienestar y ellos deseaban una revolución que diera sentido a sus vidas. El hecho es que, un mes después, en junio del 68, volvieron a votar en masa a De Gaulle y aparentemente todo volvió a su cauce (31).
Por tanto, las consecuencias del mayo del 68 fueron estrictamente culturales, tanto en las formas sociales, en la ruptura del peso de la tradición, en el origen del movimiento gay y de las comunas, de los hippies, en la nueva moda y en las costumbres, una moral mucho más relajada y una espiritualidad todavía más light.
Asimismo, es interesante recoger las diversas perspectivas de otros países europeos involucrados en el nacimiento de mayo del 68 o del otoño del 68, con características muy similares a al de París: esencialmente universitario, rompedor de fronteras y costumbres: aquellos jóvenes recibían en sus casas y en la Universidad una sociedad del bienestar, pero no el sentido de la vida (49).
Respecto a Comunión y Liberación, muchos autores señalan a Giussiani como uno de los principales autores que supieron leer el corazón de aquellos jóvenes y mostrarles a Jesucristo como el sujeto real de la historia y por tanto el camino del encuentro con Cristo como el realizarse del hombre en la cultura contemporánea (57).
Ciertamente, solo Jesucristo realiza la tarea de la identificación con el cristiano y por tanto de la impregnación del mundo y la transformación de los ambientes por la vida de caridad. El autoritarismo de los padres y de la sociedad democrática eficacista, solo podía romperse con sueños de humanismo y poética (76).
José Carlos Martín de la Hoz
Marcelo López Cambronero y Feliciana Merino (ed), Mayo del 68. Cuéntame cómo te ha ido, Encuentro, Madrid 2018, 239 pp.