La nueva novela de Jesús Carrasco, “El detalle”, es una historia que puede repetirse hoy en día con bastante frecuencia. Felipe, el protagonista, decide tener un detalle con Leticia, su esposa, cuando se acercan los veinte años de su matrimonio. Él tiene una cierta conciencia de que hay cosas que no van del todo bien entre ellos y considera que este viaje que está preparando, al lugar donde se conocieron, puede ser una buena ocasión para recomenzar o reencontrarse.

La historia es la vida misma. El buen hacer del autor, con un aire de querer tomarse la problemática con buen humor, penetra sin embargo en una temática compleja, peligrosa y difícil de definir. Las típicas tensiones que pueden surgir por modos de hacer, por los gustos, por la dedicación de tiempo a “otras cosas”, llevan, con cierta frecuencia, a una desatención de los hijos, de la casa y, lo que es peor, de la propia esposa o el propio marido. Las circunstancias son muy variopintas y la tensión laboral que hoy en día lleva con demasiada frecuencia a excesivas horas de trabajo, termina en falta de cuidado de los hijos y tensiones entre los esposos.

El autor es bastante consciente de la problemática y la describe con su buen hacer, con cierto humor, poniéndose, de entrada, en las buenas intenciones de unir del varón. La habilidad escribiendo de Carrasco nos introduce de modo ameno y entretenido en unas cuestiones que, habitualmente, no son muy agradables. Quiere el marido tener un detalle con la esposa, pero tiene poca mano para acertar y se producen situaciones chocantes y tensiones preocupantes.

Se me ocurre que es una obra literaria de gran actualidad. Creo que puede resultar de gran utilidad para que haya diversas parejas que reflexionen sobre lo ridículo de ciertas situaciones. El autor las introduce con cierta guasa, la descripción es divertida, pero el fondo es preocupante. Es por lo que creo que una obra de estas características conviene recomendarla. Hace pensar, con toda seguridad, a los esposos. Y supongo que es la intención del autor.

Qué duda cabe que en el día a día pueden surgir roces. También puede ocurrir que una de las partes, con más frecuencia ella, pero no siempre, sienta la tristeza de la falta de dedicación de la otra parte. Y también puede ocurrir que esas dificultades no se compartan, que no se hable lo necesario. Que todo quede en una mala cara o una palabra un tanto malhumorada, no es solución para los problemas de fondo.

Libro recomendable, aparte de que la calidad literaria engancha, porque el tema es trascendental. El modo de discurrir la vida matrimonial y familiar en los tiempos que corren no es cuestión sencilla. Hay muchos elementos en la cultura actual que distraen. Muchos matrimonios se rompen por falta de atención, por perder de vista que esa unión es para siempre y que exige entrega y generosidad. Virtudes que no están muy de moda.

Ángel Cabrero Ugarte 

Jesús Carrasco. El detalle. Seix Barral Biblioteca Breve. 2026