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Optimistas y pesimistas

Fácilmente tenemos imágenes diversas de personas que son pesimistas y alguna, algo más escasa, de personas optimistas. Lo que está claro es que no todo el mundo ve igual a esas personas. El que está un tanto triste y desanimado le molesta el personaje optimista. “No tiene dificultades y dolores la vida como para que venga este con sus bromitas tontas”. A ese personaje divertido hay otras personas que le ven con cariño, porque nos parece bueno que alguien pinte con buenos colores las diversas historias que nos llegan.

Felicidad vs placer

Es uno de los errores más graves y patentes en nuestra sociedad moderna: un notable egoísmo que lleva constantemente al yo, a estar bien, a tener caprichos, a tener placeres, dejando de lado cualquier otra tendencia más normal de otros tiempos, de buscar el bien, de pensar en los demás, de vivir la caridad…

Dineros, pobrezas y enriquecimientos

El enriquecimiento malvado de personas egoístas es algo que ha existido en todas las épocas de la historia. Lo que cuenta Némirovsky en “Los fuegos de otoño” tiene visos de haber ocurrido realmente en esa época de entreguerras, cuando después los desastres de la Primera Guerra Mundial hubo personas que se aprovechaban de su posición para ganar muchísimo dinero en momentos en los que tanta gente vivía muy pobremente.

El carácter de Dios

Hablaba con un amigo sobre asuntos teológicos y surgió un tema no habitual y sugerente: “El carácter de Dios”, y pocos días después me escribió:

En principio pensaba yo que el carácter es algo limitado, humano y, como es lógico, de Dios no puede decirse nada limitado. Sabemos que en Dios todas las perfecciones son infinitas. Todo es Uno y único. Que las perfecciones que predicamos de Él solo son distintos aspectos de su unidad esencial.

La liturgia y la trascendencia

“Un joven amigo mío me contó una experiencia que habían vivido en misa él y su mujer. Sus dos hijos pequeños estaban en casa de algún pariente, así que, por una vez pudieron ir a misa ellos solos.

Los templos y los gimnasios

Me sorprendió, leyendo un libro de Edith Stein, la experiencia que tuvo con ocasión de un viaje por Alemania. Algo que contaba, después de años, como algo que le había llamado mucho la atención: En una visita a la catedral de Frankfurt tuvo una vivencia que le impresionó profundamente: "Entramos en la catedral unos minutos y, mientras estábamos allí en respetuoso silencio, entró una mujer con la cesta de la compra y se arrodilló en un banco para orar brevemente. Para mí era algo totalmente nuevo. A las sinagogas y a los templos protestantes que yo había visitado sólo se iba para los actos de culto. Pero aquí alguien acudía en medio de las ocupaciones diarias a una iglesia vacía, como para una conversación familiar. Eso no lo he podido olvidar nunca".

Comerás flores

Por lo visto, ha tenido gran éxito esta novela. Puedo decir que se lee muy bien. Tiene arte la autora al escribir. Quizá especialmente cuando refleja los pensamientos de la protagonista, sus ideas más ocultas, sus  descubrimientos. Sus miedos y sus penas. Ese modo de describir lo más íntimo tiene su mérito y engancha bastante al lector.

Procesionar la Pasión

En estos días hay mucha gente que, de una manera o de otra, intenta ver las procesiones de Semana Santa. Tengo la impresión de que, en todo el país, en cualquier lugar de España, hasta en pueblos pequeños, existe un ambiente de interés por estos acontecimientos. Quien más quien menos ha visto procesiones, en su pueblo, en la ciudad en la que vive o en otras a las que ha ido precisamente para valorar ese ambiente de Pasión.

Las gratitudes

Se trata de una novela con tres protagonistas: la señora Seld, Michka; la enfermera y el logopeda. Historia de amabilidad de dos profesionales que se desviven por la anciana. Como esta tiene ya muchos años, uno de sus problemas es la falta de memoria y, sobre todo, la dificultad para poder hablar con normalidad. Las escenas de atascos con el lenguaje hacen del relato algo simpático y divertido. Pero, ante todo, la dedicación de los dos profesionales habla de generosidad y entrega.

Hamnet o Hamlet

La novela de Maggie O’Farrell es una aproximación a la vida de Shakespeare, pero no es, de ninguna manera, su biografía. Sí pudiéramos decir que es la historia del protagonista de la obra más celebre del autor inglés. Aun así, resulta que el personaje principal, que da nombre a la novela y a la obra maestra del autor, apenas tiene muy poco que manifestar. Murió muy joven y no hay circunstancias extraordinarias que puedan ser narradas.

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