Alguien

La vida, con sus pequeñas alegrías y momentos de felicidad, pero también con sus tristezas y desconcertantes altibajos, es el tema de esta novela extraordinaria. Los recuerdos aparentemente dispersos y desordenados de Marie Commeford, la protagonista y narradora de esta historia, una neoyorquina de origen irlandés, nos envuelven en una telaraña invisible en la que se entretejen la infancia, el despertar sexual, los primeros amores, la maternidad, la formación de una familia y la vejez. En su narración, que recorre siete décadas de vida en Brooklyn, las escenas encajan con una ligereza y naturalidad pasmosas, convirtiendo en emocionante lo que en apariencia era una existencia como tantas otras.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
307
978841621323

Traducción de Vanesa Casanova

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de amd

Narrada en primera persona central, la protagonista de esta novela (una neoyorquina de origen irlandés) rememora fragmentos de su vida que van desde la infancia hasta los últimos meses de su existencia, en un proceso de retrospección o analepsis discontinua. Así, las rememoraciones no siguen un orden cronológico lineal, sino que saltan en el tiempo una y otra vez para que sea el propio lector quien construya la historia de la familia. Sus recuerdos, dispersos y desordenados, evocan momentos de la niñez y la relación especial con su padre; las historias de sus vecinos y amigos del barrio; sus decepciones amorosas y familiares; su trabajo en una funeraria durante diez años; hasta culminar en su relación matrimonial y en el nacimiento de sus cuatro hijos.
Dividida en tres amplios capítulos  (en los que se mezclan presente y pasado  durante varias décadas de la primera mitad del siglo XX), toda la narración está mediatizada por el punto de vista de la protagonista y narradora, Marie Commeford; y por esta razón, en algunas ocasiones, los  hechos resultan incomprensibles a través de su mirada. Sin embargo, a partir del segundo capítulo la novela va cobrando fuerza y significado, y alcanza pleno sentido en la última parte. La fragilidad y el miedo, la enfermedad y el sufrimiento, los estragos y las secuelas de la guerra, la alegría y la pasión, van conformando la existencia de estos personajes. Con mucha sutileza, la autora describe una vida en apariencia insignificante y humilde que adquiere sentido y coherencia según avanza la trama.
En definitiva, como ha afirmado gran parte de la crítica norteamericana, se trata de “una novela que nos reconcilia con los desengaños y las ilusiones cotidianas, con las exigencias de la vida que nos dominan y condicionan”. El valor de fondo de la novela está en la humanidad de sus personajes, en la ternura y en la compasión que son capaces de mostrar a pesar de las ofensas recibidas, porque tal y como se repite a lo largo de la obra: “Siempre hay alguien que me ayuda a levantarme”, “Siempre hay alguien amable”, finalmente “Alguien te querrá”.