Ángeles y demonios

Esta novela, anterior al Código da Vinci, cuenta la trama de un atentado destinado a destruir la Ciudad del Vaticano cuando en su interior se está celebrando un Cónclave. Un especialista norteamericano en arte religioso y un científico de Ginebra se trasladan a Roma para investigar y frenar los asesinatos de cardenales que se están cometiendo.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2004
606
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1
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2.6
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“Ángeles y demonios” es una novela policíaca. Anterior al “Código da Vinci” ha sido publicada después, lo que nos lleva a pensar que sin el éxito de la segunda la primera nunca hubiera visto la luz. En la solapa, Umbriel Editores nos amenaza con la próxima publicación en castellano de las dos primeras novelas del autor; se trata de ordeñar la vaca hasta el final. Hay que reconocer que a partir de la página 150 aproximadamente la novela va ganando en interés y que éste va subiendo hasta el desenlace final. En síntesis, se va a celebrar un Cónclave en el Vaticano para la elección de Papa. Alguien secuestra a cuatro cardenales y los va asesinando con intervalos de una hora. El profesor Robert Langdon localiza los cuerpos a través de signos cabalísticos tomados de una obra de Galileo. El instigador de la masacre es, al final, quien menos se espera; eso sí, con la laudable intención de purificar la Iglesia. El libro incluye todos los tópicos sobre la Iglesia católica: Se imputan los crímenes a una secta científica, fundada por Galileo y perseguida por la Iglesia, los Iluminados. Un sacerdote ha elaborado la “antimateria”, poderosísima fuente de energía que además conciliaría la revelación y la ciencia. Un misterioso conspirador roba la “antimateria” y la oculta en el Vaticano a fin de que, explotando, elimine a los participantes en el Cónclave. Aquí nos encontraremos con la Guardia suiza, los inaccesibles Archivos vaticanos y con las excavaciones en las que ha aparecido el sepulcro de San Pedro. Aunque se nota que el autor ha visto aquello que describe, el contexto es tan demencial que no inspira precisamente devoción. Se descubre que el Papa anterior había muerto envenenado y que tiene un hijo. Aparece en escena el Doctor Kolher, un insigne científico amargado y semiparalítico, a quien su madre no quiso tratar en la infancia de una enfermedad alegando que estaba protegido por Dios. Cuando el niño queda en una silla de ruedas el asesor espiritual de la madre le espeta que ello ha ocurrido porque “le faltaba fe”. Nada más entrar en el Vaticano Kolher observa que con el pan de oro que figura en los techos se podrían financiar varias investigaciones contra el cáncer y reprocha al Camarlengo: “Ustedes me han robado la mitad de mi vida”. Pero ¿es Kolher o Brown el que habla? El asesino material de los cardenales es un árabe que se anima a sí mismo pensando en los sufrimientos de su pueblo a causa de las Cruzadas. En fin, que no falta de nada. La última pregunta que nos hacemos es porqué. ¿Qué lleva Dan Brown a centrar sus novelas en la manipulación de la historia y el descrédito de la Iglesia católica? El autor nos da la respuesta cuando, hablando de las investigaciones científicas, afirma que un escándalo siempre garantiza el éxito económico. En la solapa del libro se informa que Dan Brown siente un gran interés por las relaciones entre ciencia y religión. Supongo que al hablar de ciencia se refiere a la ciencia económica y al hablar de religión está pensando en el fanatismo, algo que no retrata a la Iglesia católica de hoy. Resulta obvio que Brown fue católico en algún momento de su vida, lo que tampoco nos sorprende. Si esto es lo que lee mayoritariamente la sociedad –y parece que es así- el efecto de desinformación que produce acerca de la Iglesia católica es inmenso.

Imagen de almudena

Por un lado investiga la antimateria con una visión futurista hecha realidad en las armas de destrucción masiva. Por otro lado defiende la tesis de que la Iglesia Católica está en contra de todo descubrimiento científico que pueda poner en duda su magisterio. La lectura es fácil e intrigante, pero el contenido está lleno de tópicos sin fundamento mentiras e inexactitudes. Todo el conjunto del libro es una ataque al Catolicismo,en la doctrina y en las personas, de manera directa al Papa y la jerarquía de la Iglesia.