La noche antes del primer día de cole, una ardilla está nerviosa, una lombriz con ricitos plancha su ropa, una comadreja no prepara… ¡nada de nada! Con el corazón latiendo muy fuerte, con pasitos prudentes, silbando, todos se encontrarán pronto ante la puerta del colegio, al pie de la gran escalera…
Un libro sobre el camino al colegio, donde las pequeñas aventuras y las emociones se comparten por primera vez.
| Edición | Editorial | Páginas | ISBN | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| 2025 | Blackie Books |
56 |
978-8410323681 |
Ilustraciones de Clémence Paldacci Traducción de Celia Santos Rodríguez
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Relato infantil sobre el
Relato infantil sobre el primer día de colegio. Siguiendo las características de la clásica fábula de animales, los protagonistas son animalitos del bosque que van a ir a la escuela por primera vez. Cada uno de ellos, casi todos nerviosos y preocupados, se prepara de una forma diferente para ese día tan señalado. Así, la pequeña ardilla no puede dormir porque quiere llevarse a clase a su dudú (su objeto preferido); el tejón prepara unas tostadas para no pasar hambre; la gamba, como es muy lenta, sale hacia el colegio con un día de antelación… y, sin embargo, la comadreja no prepara nada de nada.
Los textos son obra de Karen Hottois (Haute-Savoie, Francia, 1978), graduada en la Escuela Nacional de Arte de París-Cergy. En sus relatos, destaca la importancia de la amistad, y el valor del optimismo y de la valentía para afrontar los “temibles” cambios de la vida, como ocurre en esta ocasión ante el primer día de colegio: ayudados por sus padres y por sus amigos, todo va mucho mejor. Además, los encantadores protagonistas están rodeados de una preciosa naturaleza, de frondosos bosques y de algún océano que embellecen sus divertidas aventuras. Así, las ilustraciones son obra de Clémence Paldacci, ilustradora francesa, graduada en Bellas Artes en la boscosa ciudad de Épinal, quizá por eso en sus dibujos destacan las arboledas y las riberas fluviales. En sus preciosas acuarelas, representa de forma tierna a los pequeños animales y refleja los paisajes del bosque y de la escuela llenos de color. En las primeras páginas, descubrimos un aula vacía y oscura por la noche, en tonos azules, que se va llenando de luz con la llegada de los pequeños alumnos, que juegan y ríen con alegría e ilusión acompañados por la risueña maestra. Una obra muy recomendable, entrañable y divertida, para leer y comentar en familia con los pequeños lectores. Ana María Díaz Barranco