El estupor y la maravilla

“El visitante de museos es, por lo general, alguien a quien no le interesan los museos, alguien a quien apenas le interesa el arte. De todos es sabido que a los museos no se va a disfrutar, sino a decir que se ha ido. Es más: la visita al museo es, por principio, una verdadera experiencia funeraria. No puede ser de otra forma, dado que, en cierto sentido, todo museo es un cementerio de la cultura.

Así las cosas, los vigilantes somos como los enterradores y los guías como los predicadores y charlatanes de las exequias. Por eso, la actitud de los visitantes de museos no es muy diferente de la de los visitantes de cementerios; antes bien resulta idéntica: van de un lado a otro, compungidos y desorientados, y luego se marchan para no regresar durante años. El desasosiego que producen los museos es similar al que provocan los cementerios cuando los familiares del difunto dejan flores sobre la tumba tras el sepelio.

Hay que reconocerlo: a la gente no le apetece ir al museo; ir al museo no es un plan agradable para una mañana de fin de semana. Los que todavía hoy van a los museos son gente extraña: raros, inadaptados, solitarios, enfermos... Pero a mí siempre me ha interesado la gente así; yo mismo soy un inadaptado y un solitario y un enfermo. Soy indefectiblemente uno de ellos; cualquiera que me conozca, y aun sin conocerme, puede testificarlo.” 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2018
410
9788417355579
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Imagen de aita

Una novela minuciosa y bien escrita sobre la vida de un guadian de museo a la que le falta el alma. 

"El escritor madrileño Pablo d’Ors ha realizado una verdadera obra de arte con esta magnífica reedición de su novela “el estupor y la maravilla”, publicada por primera vez en el 2003; una verdadera y poderosa demostración de su probada capacidad de escribir mucho y de escribir bien, muy bien. En esta ocasión, fuera de las temáticas de otras ocasiones, quizás más dotadas de ritmo y de una más amplia densidad narrativa, nuestro autor se va a detener en la aparente vida anodina, vulgar y a priori corriente de un guarda de seguridad que trabaja orgulloso de su misión en un museo cualquiera de una hipotética ciudad europea..."  Leer más...