El mayor Pettigrew se enamora

El mayor Pettigrew está enamorado de la señora Ali, viuda como él. Ella es una gran mujer: culta, nacida en Cambridge donde su padre era profesor de matemáticas y de origen pakistaní. El Mayor tendrá que enfrentarse al racismo de su entorno incluido el de su propio hijo. Ella se ve amenazada por su familia política, islamistas sin desbastar, preocupados por el honor de la familia tanto como por la tienda de comestibles que regenta la viuda y que ahora pasará a un sobrino.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2011
380
978-84-9838-381-2
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.5
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Imagen de Azafrán

Helen Simonson construye una trama de sentimientos entre los miembros de una pequeña comunidad británica del sur de Inglaterra en la que, además de los ingleses británicos, conviven también ingleses provenientes de las antiguas colonias.
Los problemas que terminaron en episodios sangrientos entre las comunidades musulmanas e hindúes y que dieron lugar en 1947 a dos países, India y Pakistán, tras una larga negociación entre los independentistas musulmanes e hindúes y la metrópoli, continuarán definiendo los comportamientos de los distintos grupos étnicos que conforman el núcleo de población.
Una negociación que abarcó la primera mitad del siglo XX y que supuso asesinatos y matanzas a ambos lados de las fronteras, entre India y Pakistán, así como desplazamientos de millones de militantes de ambas religiones.
Ese conflicto religioso vivió uno de sus episodios en la matanza de un los hindúes en un tren en el que también viajaba la hija menor de un marajá. El episodio terminó con la intervención del ejército británico del que era coronel el padre del mayor Pettigrew. El ejército salvó a la hija del marajá pero no al resto de los viajeros entre los cuales murieron los familiares de un pakistaní, el señor Rasool.
A modo de diversión, la directiva femenina del club de golf buscaba algún tema exótico para la celebración de la fiesta anual. Pensando en que tal vez el hecho de que un miembro de la comunidad británica fuese descendiente del coronel a quien un marajá de la India había obsequiado con un par de rifles Churchill en agradecimiento por haber salvado a una de sus hijas podría muy bien canalizar el tema de la celebración. Y así comenzaron los preparativos.
Se pidió colaboración a algunos miembros de la comunidad de origen pakistaní e hindú con la finalidad de aproximar la decoración, la comida y los atuendos a la realidad; pero lo que para unos era motivo de celebración, para los pakistaníes que sufrieron las consecuencias dolorosas del suceso fue el detonante de una intervención desafortunada del señor Rasool, quien ofendido, interrumpió indignado la celebración conmemorativa de tal evento en el club de golf de la comunidad inglesa.
El personaje central de la trama, el mayor Pettigrew, también sufrió directamente el desencuentro entre los grupos étnicos, pues había puesto los ojos en una señora viuda de procedencia pakistaní, Jazmín. Jazmín era pakistaní de segunda generación, nacida en Inglaterra; había estudiado en Cambridge, era culta y le gustaba leer. Su difunto marido había previsto jurídicamente lo necesario para evitarle la situación dolorosa a la que se ven empujadas las viudas pakistaníes: todos los bienes del matrimonio pasan a la familia de difunto esposo y ellas se ven recluidas y postergadas en casa de los familiares.
A pesar de que el marido de Jazmín la había hecho heredera legal de su negocio, una tienda de ultramarinos, ella estaba dispuesta a ceder sus derechos a favor de un sobrino de su esposo con la condición de que se reconciliase con su novia, a la que amaba y con la que ya tenía un hijo. Pero el sobrino se acababa de convertir al Islam y según su religión no podía aceptar a una mujer no virgen como esposa. Esto le sumió en tal depresión que atentó contra su vida. Por fortuna el mayor Pettigrew consiguió salvar al sobrino pero perdió una de sus codiciadas escopetas Churchill en el rescate.
Las escopetas, regalo del marajá, representan en cierto modo, el beneficio económico que la corona inglesa obtenía de las colonias. Pettigrew estuvo a punto de perder a su amiga y amada Jasmin por proteger la propiedad de las escopetas. Pero después se da cuenta que vale más la vida de un pakistaní y queda así redimido. Poco más o menos lo que ocurrió con la lucha por la independencia de estos países. Al final, los hindúes y pakistaníes son aceptados en el Reino Unido como ciudadanos. El interrogante que permanece es hasta qué punto la sociedad británica acepta plenamente a estos nuevos ciudadanos. En el caso del mayor Pettigrew, está claro.
Además del desencuentro entre los grupos religiosos y raciales que conforman la sociedad inglesa actual, el mayor Pettigrew encarna el conflicto entre el pensamiento tradicional inglés y la nueva concepción de la vida que los jóvenes ávidos de riqueza e importancia, desean vivir. Del afán por escalar puestos en la sociedad mediante el control de influencias. Representada esta nueva forma de ver la vida por su hijo, es el propio Pettigrew quien termina consolando a la novia de su hijo: dolorida y frustrada ante el egoísmo del joven decide alejarse de él. Ella buscaba en el fondo una pareja estable, un hogar, un matrimonio. Él le pide que aborte porque “un hijo impide el ascenso social”.
El mayor Pettigrew entiende la amistad y el amor como una relación de personas desde el interior. Algo que pudiera chocar con una sociedad acostumbrada a juzgar las conductas desde el exterior.

Imagen de enc

Recientemente he leído que están apareciendo primeras novelas de una gran calidad. Es el caso de Helen Simonson con "El mayor Pettigrew se enamora". Una obra para tener en casa; leer despacio, saboreándola; en voz alta, compartiendo sus reflexiones, imágenes, personajes y esas paradojas regocijantes tan propias del humor inglés. La figura del mayor o coronel inglés retirado ya está muy utilizada y quizá es lo único que podemos reprochar a la autora: la falta de originalidad del título y el protagonista. Por lo demás la problemática de la novela es moderna y enlaza con obras de calidad como "El curioso incidente del perro a media noche" de Mark Haddon o "Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea" de Anabel Pitcher. Las tres utilizan un estilo literario parecido, sencillo, con muy buenos diálogos, lo que nos hace pensar si existirá algún sistema que tenga como efecto uniformizar el estilo de los autores ingleses. No nos encontramos sólo ante una novela de humor, que lo tiene y muy bueno, sino que la autora lo utiliza para hacer crítica social. El contraste entre el Mayor, que cree en el honor y en la familia real, y su hijo Roger, economista absolutamente materializado, es evidente en detrimento del segundo. La autora aborda también la sociedad multirracial ya que el Mayor está enamorado de la señora Ali, de origen pakistaní. Pese a haber nacido en Cambridge, hija de un profesor de matemáticas, y haber atendido desde siempre la tienda de comestibles de la pequeña localidad de Edgcombe St.Mary, la señora Ali no es considerada por los vecinos como alguien de los suyos. El islamismo radical irrumpe en su vida a través de su familia política. Viuda y sin hijos ha decidido dejar la tienda a su sobrino Abdul Wahid. Una especie de tía abuela llega desde Pakistán para supervisar la operación y velar por el honor familiar: "Mi padre ahogó a mi madre en un aljibe cuando yo tenía seis años -cuenta la anciana-. Yo lo vi. Vi como la empujaba con una mano mientras con la otra le acariciaba el pelo porque la amaba mucho, muchísimo. Pero ella se había reído con el hombre que vino a vender alfombras y cazos de latón, y le ofreció té en las mejores tazas de su suegra. Yo siempre estuve orgullosa de mi padre y de su sacrificio". Varios grupos de personajes integran la novela: El mayor y sus amigos del club de golf que la autora caricaturiza ampliamente, los islámico-británicos encabezados por la señora Ali, y los políticamente incorrectos: Lord Dagenham y sus amigos que planean una operación urbanística perjudicial para el pueblo. Como reflejo especular de estos últimos están los radicales islámicos, que no por serlo son menos aficionados al dinero y los negocios. Por medio encontramos a la gente menuda, verdaderos protagonistas de la novela, que ama y a en ocasiones no es amada.